Categorías
Clínicas

Sobre la importancia de las tormentas

Recién premiada en el 7º Hainan Island International Film Festival, celebrado en la ciudad china de Sanya, Lo que trajo la tormenta condensa una paradoja que atraviesa tanto su argumento (y nunca mejor elegido el título) como su propio derrotero. 

El guion, que parte de una ruptura sentimental para reflexionar sobre la crisis personal como factor de cambio, se inscribe en esa dinámica de inestabilidad creativa que da sentido al Premio Estímulo, surgido con el objetivo de impulsar obras literarias en proceso y acompañar a los autores hasta su conclusión. El reconocimiento que acaba de recibir la película dirigida por Miguel de Zuviría, y escrita junto a Tomás Guiñazú, ganadora de la primera edición de este certamen en la categoría Guion, hace visible ese recorrido y confirma que aquello que comienza en la incertidumbre puede encontrar, precisamente allí, su potencia transformadora.  

La trama aborda una etapa en la vida de un joven artista que luego de una ruptura sentimental se ve obligado a replantear su proyecto laboral de los últimos años. En ese momento de quiebre, Manuel decide instalarse en un pueblo costero para enfocarse en su trabajo de grabación sonora. Durante ese paréntesis frente al mar su visión del futuro cambia luego de un hecho inesperado que irrumpe en la playa y modifica el curso de la historia. A muy poco de estrenarse en la Argentina, los autores comparten los detalles de ese largo viaje entre la obra en ciernes y este final feliz.

¿Cuándo y cómo surge el proyecto de escribir juntos esta obra y cómo llegan a participar en el Premio Estímulo?

MDZ: La idea de escribir juntos surgió al comienzo del proceso. Al principio habíamos armado una rutina: Tomás y yo nos juntábamos una vez por semana para que cada uno escribiera su propio guion. No sé muy bien cómo avanzaba el guion de Tomás, pero yo iba y venía con las primeras páginas, reescribiéndolas una y mil veces. Ese esquema duró poco. Rápidamente fuimos dejando de lado nuestros proyectos individuales para dar prioridad a las charlas que surgían en esos encuentros en torno a un guion común, que terminó siendo Lo que trajo la tormenta. No era la primera vez que trabajábamos así. Un par de años antes ya habíamos escrito y dirigido juntos el cortometraje Corresponsal francés, y ahí nos habíamos entendido muy bien. En ese proceso alternamos largas conversaciones, de las que aparecían nuevas ideas que después se volcaban en la escritura, con momentos en los que uno escribía solo y que después el otro leía para sugerir cambios que a veces quedaban, otras no. La escritura de Lo que trajo la tormenta fue muy similar. Aunque al principio no estaba en los planes escribirla juntos, el trabajo compartido se fue imponiendo de forma orgánica, casi inevitable.

¿Qué elementos de la versión inicial presentada en el Premio Estímulo funcionaron como punto de partida del proyecto audiovisual y cuáles se transformaron al pasar al cine?

MDZ: La verdad es que yo tenía mucha confianza en el material que habíamos presentado en el Premio Estímulo, que correspondía a la primera mitad de la película. Esa parte ya estaba en plena preproducción para filmar en diciembre de 2023, un tiempo antes de saber que íbamos a quedar finalistas en Todos los tiempos el tiempo. En esa primera mitad casi no hubo cambios. Obviamente, en el trabajo de montaje de las escenas y secuencias, fueron apareciendo ideas nuevas, más ligadas a la puesta en escena, que ajustaron algunas cosas: se sumaron elementos y, en muchos casos, se acortaron las escenas. Después de ese primer rodaje empezaron las tutorías con Daniel Link. Ahí el trabajo estuvo puesto en la segunda parte del guion, que era la que me generaba más dudas y sobre la que no tenía la misma seguridad. A partir de esas devoluciones, esa segunda parte cambió por completo: se mantuvo cierta esencia de lo que pasaba originalmente —sobre todo aquello que transcurría en el pueblo costero—, pero el resto se fue reescribiendo a medida que se iba filmando.

¿Cuál es el origen de la historia? ¿Qué criterios guiaron las principales decisiones narrativas del guión? 

TG: El origen fue una imagen que se le ocurrió a Miguel, que no puedo contar porque sería un spoiler. En esa imagen había una persona, pero no había todavía una edad ni sexo, ni siquiera un relato que la sostuviera. Tampoco tenía un lugar claro dentro de la película.

Encontrarle un lugar a esa imagen —aunque fuera provisorio— fue una de las primeras tareas de la escritura. Después apareció un segundo objetivo, bastante concreto, que consistía en pasar las veinte páginas. Hacía tiempo que Miguel venía escribiendo y siempre, antes de llegar a las veinte, cambiaba de idea. Entonces para mí fue casi un juego: convencerlo de que estábamos escribiendo algo bueno hasta que pasáramos las primeras veinte. Eso le dio fuerza al material y nos permitió ver que ahí había una película posible.

Nos juntábamos; yo le hacía preguntas sobre lo que se imaginaba y a partir de eso sugería posibilidades: características de personajes, direcciones argumentales, cosas así.

Conversábamos, llegábamos a algún acuerdo y escribíamos. Más adelante, con la escritura ya avanzada, armamos la estructura de la película con todo lo que teníamos y bocetamos lo que seguía. Pero, incluso ahí, el proceso fue siempre el mismo: descubrir la película que estábamos escribiendo y reescribir a partir de eso.

¿Qué lugar ocupa el conflicto personal del protagonista dentro de la estructura del relato y cómo dialoga con su propio proceso creativo?

TG: La película tiene dos líneas argumentales muy claras. Por un lado, todo lo que tiene que ver con el trabajo y un proyecto personal. Y por otro, una línea amorosa que entra en tensión con eso y que, además, implica un proyecto compartido. Esa disputa es, de alguna manera, el conflicto que enfrenta Manuel. Lo interesante es que todo sucede en un lapso muy corto de tiempo: una semana, diez días antes de Navidad. Entonces vemos cómo se acumulan dudas y problemas en un momento especialmente sensible, donde todo parece estar siempre a punto de explotar. Y Manuel no encuentra una salida hasta que ocurre algo —¡que no puedo contar!— que reconfigura por completo la situación.

¿Qué papel cumple en la construcción del clima y del recorrido del personaje ese pueblo costero en el que se aloja por un tiempo?

MDZ: Ese pueblo costero forma parte de la génesis del proyecto. Desde el principio sabíamos que era un lugar al que queríamos llegar. Por un lado, está esa imagen que mencionó Tomás —algo extraordinario que sucede en la playa y que tampoco voy a contar— y que funcionaba como una meta mientras escribíamos. Nos interesaba mucho pensar en la naturaleza como un elemento vivo y amenazante. Y después estaba la imagen del faro, que aparece casi naturalmente cuando pensás en un pueblo costero. Esa idea visual está a lo largo de toda la película. Por otro lado, el pueblo costero fue pensado como un lugar corrido del tiempo y espacio actuales, con otros ritmos y otras prioridades, muy distintos a los de la ciudad. Para trabajar ese clima y a sus habitantes, tuvimos siempre una referencia muy clara que fue El hombre sin pasado, de Aki Kaurismäki. Esa idea de una comunidad que, sin pedir nada a cambio, colabora de manera desinteresada y simplemente hace el bien, fue clave para el tono que buscábamos. Los personajes están ahí para ayudar y disfrutan del simple hecho de acompañar a Manuel, que aparece como una novedad en sus vidas.

¿Cómo se integra la irrupción de lo extraordinario (lo que ocurre en la playa) al tono general de la historia? 

TG: De una manera bastante natural. Lo extraordinario nadie lo ve, sólo el protagonista. Los demás solamente empiezan a sospecharlo, pero ahí también aparece lo fantástico: nunca llegan a saber del todo qué fue. Creo que nosotros tampoco lo sabemos del todo. Con Miguel tenemos diferencias respecto a eso: yo creo que pasa una cosa y él cree otra. Es gracioso porque durante la escritura pensábamos que estábamos de acuerdo, después lo hablamos y parecía que sí… pero con la película terminada él tenía una teoría y yo otra. En fin.

MDZ: Más allá de nuestras teorías al respecto, el elemento que habilita la irrupción de lo extraordinario es lo suficientemente fuerte como para permitir un cambio completo de tono.

Es un hecho cabal que inaugura de manera instantánea y sin mayores explicaciones el ingreso de lo fantástico.

¿Qué aspectos del guión consideran que fueron valorados por el jurado del Hainan Island International Film Festival?

MDZ: El premio fue compartido con otra película canadiense, Blue Heron, que, casualmente, también pudimos ver en el festival de Hainan. Creo que comparte algunas características estructurales con Lo que trajo la tormenta, sobre todo si consideramos el quiebre que se produce hacia la mitad del relato. Supongo que, en ese sentido, habrán notado cierta capacidad de la película para abrir constantemente aristas narrativas que se disparan en distintas direcciones, pero buscando siempre conservar un hilo argumental que sostiene la totalidad del film.

¿Qué aprendizajes dejó este proyecto en relación con el trabajo colectivo dentro de La Azotea como productora?

TG: Una vez Mariano Llinás me dijo, comparándolo con un piloto de avión, que hacer películas es como ir sumando millas. Y siento que nosotros estamos un poco en eso.

Con cada película aprendemos más, se consolida el equipo, se arma una troupe de actores con la que nos sentimos cómodos… y creo que también pasa algo natural y bueno, que es que no sólo los elegimos nosotros, sino que ellos también nos eligen.

MDZ: Creo que lo más importante es eso: que, de a poco, se va armando un equipo con el que nos entendemos cada vez más y con el que filmar resulta más fácil, porque compartimos ideas y una misma forma de pensar el cine.

A partir de este primer reconocimiento internacional, ¿qué expectativas tienen respecto de la circulación de la película en otros contextos y públicos?

TG: Es un momento medio raro. No suelo tener expectativas muy altas, porque así, si pasa algo, también me sorprende. Ojalá estas entrevistas sirvan para la película llegue a más gente. Al final, el problema casi siempre es ese: que la noticia circule. Público de cine hay.

MDZ: Generalmente, yo soy el de las expectativas bajas y Tomás el entusiasta. Creo que

en este momento somos dos pesimistas. Por mi parte, estoy intrigado aún por cómo será el encuentro entre el público argentino y la película.

Sobre el estreno en la Argentina en 2026, ¿cómo imaginan ese encuentro  con el público local?

MDZ: A lo largo de las proyecciones en distintas ciudades del mundo, la recepción de la película fue muy buena y diversa. En su estreno en Lisboa, por ejemplo, se me acercó un chico a felicitarme y decirme que se había sentido muy conmovido porque se reconocía en el personaje de Manuel. En Basilea, una mujer argentina a la que habíamos conocido el día anterior a la primera función en esa ciudad, fue a la proyección y terminó completamente emocionada: a través de la película se reencontró con los paisajes costeros que había visitado en su juventud y a los que nunca volvió. Y en Sanya, en China, un grupo de jóvenes siguió la proyección con fascinación, sobre todo por el elemento fantástico que irrumpe hacia la mitad del relato. Por todo eso, el estreno local es un momento que espero especialmente. Por un lado, va a ser el reencuentro de muchas de las personas que formaron parte del proceso con la película ya terminada, y eso seguramente va a ser muy emotivo. Pero también es la oportunidad de compartirla con un público en cuya sensibilidad y calidez confío mucho. Me imagino estas funciones como espacios vivos, atravesados por la charla, el intercambio y la curiosidad. Y eso es, sin dudas, lo que más entusiasmo me genera de este estreno.

Categorías
2024 AUTORES Clínicas Convocatoria Finalistas Premiación PRENSA

Estos son los ganadores del Premio Estímulo a la Escritura 2024

La Fundación Bunge y Born, Fundación Proa y La Nación anunciaron los ganadores de la quinta edición del Premio Estímulo a la Escritura Todos los tiempos el tiempo, una convocatoria que ya se ha consolidado como un hito en el panorama cultural argentino.

La Ceremonia de anuncio de los ganadores, celebrada el lunes 25 de noviembre en Fundación Proa, estuvo conducida por el periodista cultural Maximiliano Legnani y contó con la presencia de los cuatro integrantes del prestigioso Jurado: Héctor GuyotVivi Tellas, Gabriela Cabezón Cámara (recientemente multipremiada por su novela Las niñas del naranjel)  y el escritor mexicano Alvaro Enrigue, venido especialmente desde Nueva York, donde reside. 

También estuvieron presentes los representantes de las entidades organizadoras: Adriana Rosenberg, Directora de Fundación Proa; Norberto Frigerio, Director de Relaciones Institucionales de La Nación;  Ezequiel Bacher, Gerente de Comunicación y Asuntos Públicos de la Fundación Bunge y Born; y Gastón Solari Yrigoyen, Coordinador general del Premio.

Premios Estímulo a la Escritura 2024 – – crédito: Santiago Oroz/La Nación

El Premio Estímulo a la Escritura convoca anualmente a autores menores de 40 años de edad a presentar obras en etapa de desarrollo (es decir, aún no terminadas) en una de las cinco categorías propuestas: Narrativa, Narrativa Breve, Narrativa Gráfica, Guión y Dramaturgia

Este año, la convocatoria alcanzó un récord histórico para el Premio: 1298 proyectos inscriptos desde las 24 jurisdicciones del país. 

«Estamos orgullosos de ver que el Premio sigue creciendo e instalándose en el paisaje cultural argentino como una de las convocatorias más atractivas para autores jóvenes de diversas disciplinas. En apenas cinco años, hemos recibido más de 6500 proyectos.»
Norberto Frigerio

Una primera etapa de preselección estuvo a cargo de un Comité de lectura integrado por escritores, editores, cineastas, dramaturgos, críticos e ilustradores. El martes 19 de noviembre el Jurado acotó aún más la selección, a apenas quince finalistas (tres por categoría), en la que se destacó la proporción notoria de mujeres y la diversidad de proveniencias geográficas.

«Si hoy estamos definiendo a los ganadores entre una lista de quince obras transformadoras, que expanden la conversación y brindan nuevas perspectivas sobre nuestra realidad, es en gran medida gracias a la mirada precisa del Comité de preselección y del Jurado de lujo que nos acompañan.»
Ezequiel Bacher

Entre los finalistas, el Jurado asignó en cada categoría un proyecto ganador que le valió a su autor el Premio Estímulo de 1.500.000 pesos, monto que podrá usar de forma irrestricta para sostener el proceso de escritura de su obra. En total, los cinco premios suman 7.500.000 pesos de apoyo al proceso de creación.

“Las cinco obras ganadoras atraviesan interrogantes personales y políticos, geografías y épocas diversas, la frontera entre lo real y la ficción. Desde la reescritura de un milagro de la Virgen en la Catamarca del siglo XVIII hasta el manifiesto coral y jacobino de una generación irreverente, estos textos recomponen el lenguaje, exploran registros poco frecuentes o llevan la expresividad a nuevos horizontes. Esta selección subraya la importancia de apoyar la creación de textos que toman riesgos a nivel formal y temático.”
Gastón Solari Yrigoyen

“Además de ser un apoyo económico, es un reconocimiento inapelable al autor y al valor de su obra, que llega en un momento clave: en el medio del proceso de escritura que puede ser incierto y solitario”.
Adriana Rosenberg

Premios Estímulo a la Escritura 2024 – crédito: Santiago Oroz/La Nación

El Jurado también asignó 10 menciones que acceden junto a los cinco ganadores al programa de Clínicas de escritura dictadas por Daniel Link (también presente en la Ceremonia) y Ariana Harwicz (que envió un mensaje desde Francia, dónde vive). En este espacio los participantes siguen trabajando sus obras y se nutren del cruce de miradas interdisciplinarias venidas de la narrativa, el cine, el teatro o la ilustración. 

“Es importante señalar que el premio quiere incentivar a que la gente escriba. Es importante decirlo en momentos en que hay profundos cambios epistémicos y políticos que afectan lo que la escritura puede ser. Escribir es una técnica que, como el tenedor, no puede ser superada.  La escritura humana va a ganar siempre contra la inteligencia artificial: porque tiene que ver con la irrupción, con lo intempestivo, con el desvío, con el salto adelante, que tiene que ver incluso con el fracaso.” Daniel Link

“Los premios estímulo se justifican solos. Son premios a la esperanza, y no al consumo. Generalmente implican a gente joven escribiendo o a gente mayor animandose a escribir. Van a tener que perdonar mi optimismo, pero ambos me parecen estados de gracia.”
«Nunca fue más importante en nuestras vidas dar testimonio de lo que vemos, y cómo lo encaramos y encarnamos. Todavía no se inventa una tecnología mejor que la narración, larga, breve, visual o no, para representar la experiencia humana.”

Alvaro Enrigue, en sus palabras de cierre de la Ceremonia.

Premiados 2024

NARRATIVA

José Francisco Muñecas 
de Sofía de la Vega (San Miguel de Tucumán, 1993)

Sofía de la Vega nació en Tucumán en 1993. Es Profesora de Letras (UNT) y Becaria Doctoral Conicet. Obtuvo la beca Pulgrant de la Firestone Library en 2022 para trabajar con archivo de Princeton. Realiza una Especialización en Culturas del Noroeste Argentino en la UNT. Es organizadora del Festival Internacional de Literatura Tucumán (FILT) desde 2015. Participó de la residencia para poetas jóvenes FIPR en 2017. Sus textos han aparecido en diversas antologías y revistas. Publicó dos libros de poesía: Blancas y plateadas (Ediciones Neutrinos, 2018) y La idea es vivir cerca pero no encima (Ediciones Liliputienses, España, 2019). Actualmente vive en Buenos Aires.

“La novela de Sofía propone un viaje por la historia argentina pero también por una geografía particular, que es la del norte argentino, con sus vastedades y soledades, de donde brota una cultura en la que se entremezcla lo español y lo indígena. El viaje está fraguado con las herramientas y los recursos de la literatura. Es el lenguaje, o el uso que hace Sofía del lenguaje, que crea el mundo que propone la novela. Un mundo que sin duda tiene correspondencias con el mundo real, pero que en definitiva es una creación literaria, y en ese sentido un mundo nuevo y original.”
Héctor Guyot

“Este Premio es para Tucumán. Yo soy de Tucumán y hago militancia para reconocer ciertos aspectos del territorio argentino que también tienen que ver con lo que soy.
Sofía de la Vega

NARRATIVA BREVE

Los hechos
de Andrea Franco (La Habana, 1991)

Andrea Franco nació en La Habana, Cuba, y creció en la Ciudad de Buenos Aires. Es licenciada en Letras (Universidad de Buenos Aires) y magíster en Escritura Creativa (Universidad Nacional Tres de Febrero). Trabaja como editora, correctora, gestora cultural y, desde 2016, da talleres de escritura y literatura. Fue seleccionada en la Bienal de Arte Joven de Buenos Aires 2021/2022 en las categorías de Poesía y Relato, y ha participado en diversas antologías y revistas literarias, incluyendo dos traducciones al francés. En 2022, publicó su primer libro de poemas Las ceremonias (Concreto Editorial).

“El pulso firme, el oído exacto, la incomodidad frente a una tradición que conoce. Todos coincidimos en que la obra de Andrea Franco solo necesita ser terminada para que la publiquen.”
Alvaro Enrigue

NARRATIVA GRÁFICA

Campeón
de Jazmín Varela (Rosario, 1988)

Jazmín Varela es dibujante e ilustradora. Publicó los libros “Crisis capilar” (EMR, 2016), “Guerra de soda” (Maten al Mensajero, 2017), “Tengo unas flores con tu nombre” (Maten al Mensajero, 2018) y «Cotillón» (Maten al Mensajero y Editorial Sigilo España, 2020). Es integrante de Cuadrilla Feminista, un colectivo de artistas gráficas y de El Club, espacio independiente de artistas de Rosario. A su vez, es parte de la organización de El Cheap Miusium, un ciclo expositivo autogestionado.

“Es una obra de una originalidad radical. Despliega una línea expresiva cargada de emoción y sentido. Esa línea es una narrativa en sí misma.”
Gabriela Cabezón Cámara

“Gracias al Jurado y a quienes organizan y promueven este tipo de iniciativas, tan importantes en un contexto cada vez más hostil para la escritura. Este Premio es mucho más que un apoyo. Es una confirmación de que las historias que queremos contar tienen un lugar y un valor.” 
Texto enviado por Jazmín Varela, que no pudo asistir a la Ceremonia por un lluvia importante que empantanó el camino.

GUION

El profesor de música
de Renzo Cozza (CABA, 1991)

Renzo Cozza es cineasta, docente de actuación y actor. Nació en Buenos Aires en 1991. Formó parte del Programa de cine en la Universidad Torcuato Di Tella. Como actor, se formó principalmente con Nora Moseinco. Realizó talleres de escritura con Agostina Luz López, Ariel Farace, Iosi Havillio y María Gainza. Dirigió los cortometrajes Paseo (Mejor cortometraje 17º BAFICI) y Las flores (Mejor cortometraje 20º BAFICI), así como La necesidad de un testigo, que se estrenó en el 38° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata (Mención del jurado). Su primera película, El hincha (2023), se estrenó en el 24º BAFICI dentro de la competencia argentina y recibió dos galardones a mejor película de ACCA y FEISAL.

“Es una obra con un lenguaje muy singular, una atmósfera densa y un elemento fantástico que prolifera. Queremos ver esta película terminada.”
Vivi Tellas

“Quiero agradecer este Premio. Uno escribe tanto en la oscuridad que a veces no sabe bien qué está haciendo. Esto sirve.”
Renzo Cozza

DRAMATURGIA

Queremos ser nuestros propios líderes 
de Giuliana Kiersz (CABA, 1991)

Giuliana Kiersz es escritora, dramaturga y artista. Su obra «El fin» obtuvo el X Premio Germán Rozenmacher y fue producida por el Festival Internacional de Buenos Aires en 2019 y el festival El Aleph en 2020; «Isabel I» recibió el tercer premio en el XV Concurso Nacional de Dramaturgia del Instituto Nacional de Teatro; y «B», «502» y «El principio» obtuvieron premios a la traducción por Maison Antoine Vitez. Sus textos han sido publicados por Rara Avis Editorial, Libros del Rojas, Fondo Editorial ENSAD, Editorial INTeatro, Libros Drama y Editions Espaces 34. Su texto más reciente, Your Language Is Lying to You, fue publicado en la revista Theater de la Universidad de Yale por Duke University Press.

“La obra es una gran reflexión sobre la vida contemporánea, un retrato crítico e intenso de la vida social. Un texto desafiante para la puesta en escena.”
Vivi Tellas

“Es una obra compleja y difícil que empecé a escribir hace unos años. Estoy agradecida de tener este apoyo y acompañamiento, para poder pensarla y terminarla, esperando sobre todo que pueda abrir preguntas.”
Texto enviado por Giuliana Kiersz, que siguió la Ceremonia desde Berlín, donde reside.

Menciones 2024

NARRATIVA
  • Crueldad del Macá de Martín Bericat (CABA, 1999);
  • Cuando nada de todo esto quede por existir de Lucía López Vespa (CABA, 1992).
NARRATIVA BREVE
  • Estos secretos ya no son suyos de Magdalena Girardi (Campana, 1988);
  • Zondas Feministas: crónicas de nuestros feminismos riojanos de Belén del Huerto Romero (San Miguel de Tucumán, 1993) y Macarena Mercado Mott (La Rioja, 1990).
NARRATIVA GRÁFICA
  • La Cabeza de Laura Dattoli (Merlo, 1988);
  • Cacarsis de Brenda Ruseler (CABA, 1991).
GUION
  • Imágenes sonoras primigenias de Ornella Abadía (Rosario, 1995);
  • Sólo que el silencio no existe de Sofía Brito (Ciudad de México, 1983).
DRAMATURGIA
  • La pluma de Carolina Mazzaferro (CABA, 1996);
  • La aventura espacial de Sol Rodríguez Seoane (CABA, 1983).
¡Felicitaciones a todos los autores distinguidos y gracias a todos los participantes de esta edición!
Categorías
2023 Clínicas Convocatoria Incentivo a la edición Jurado Premiación

Fueron revelados los ganadores de la edición 2023

5 proyectos de obra de diversos géneros fueron distinguidos por el Jurado. Se destacaron por encima de 1100 proyectos inscriptos en la convocatoria.

El miércoles 22 de noviembre, la Fundación Bunge y Born, Fundación Proa y La Nación anunciaron conjuntamente los proyectos galardonados de la cuarta edición consecutiva del Premio Estímulo a la Escritura Todos los tiempos el tiempo 2023. La ceremonia, conducida por el periodista cultural Maximiliano Legnani, tuvo lugar en el Auditorio de Fundación Proa, en La Boca. 

Desde su creación en 2020, el certamen tiene como objetivo impulsar el desarrollo de autores emergentes a través de apoyos al proceso de creación de sus textos, incentivos a la edición de las obras, y clínicas de escritura. 

“Los creadores necesitan tiempo, introspección, cuidados y tranquilidad para ejercer su tarea. De ahí la idea de colaborar en el proceso mismo de trabajo.”, destacó Adriana Rosenberg, Presidente de Fundación Proa.

En la convocatoria, abierta de del 20 de julio al 20 de septiembre de este año, podían participar escritores de 20 a 40 años de edad de todo el país con proyectos de obra en una de las cinco categorías propuestas: Narrativa, Narrativa Breve, Narrativa gráfica, Guión y Dramaturgia. Hubo 1120 inscriptos de las 24 jurisdicciones del país. Sumando las cuatro ediciones, suman más de 5000 inscripciones. 

“En la Argentina hay un cuerpo de creadores muy importante que puede soñar y construir un país”, destacó Norberto Frigerio, Director de Relaciones Institucionales de La Nación.

El pasado lunes 13 de noviembre fueron anunciados los 17 finalistas. Entre ellos hay autores del sur de la Provincia de Buenos Aires, de Río Negro, de Nequén, de La Pampa, Córdoba y Santiago del Estero, además de CABA. 

Norberto Frigerio, Héctor Guyot, Paula Pérez Alonso, Romina Paula, Daniel Link, Adriana Rosenberg y Gerardo Della Paolera.

El Jurado de la 4ta edición, integrado por los reconocidos escritores Héctor Guyot, Romina Paula, Alan Pauls y Paula Pérez Alonso, seleccionó un proyecto ganador en cada categoría. Los autores premiados recibieron 600.000 pesos como estímulo para seguir desarrollando su obra.

En Narrativa Gráfica, con el fin de apoyar la publicación por parte de una editorial, los organizadores otorgaron a la obra ganadora un Incentivo a la Edición de 400.000 pesos.

El Jurado también distinguió doce proyectos con Menciones que le valen a sus autores la posibilidad de participar en las clínicas de escritura dictadas por Daniel Link y Ariana Harwicz. Desde Francia, Ariana Harwicz envió un mensaje a los finalistas para felicitarlos: “Un escritor no tiene que dejarse arrastrar por nada que no sea su escritura. Su única causa, su épica, es su escritura. Les deseo que tengan un gran camino en la creación de sus obras.”.

Paula Pérez Alonso / Foto: Noelia Guevara AF/ LA NACION

“La actividad de los creadores es de un enorme coraje porque nuestra sociedad no siempre valora las artes y la cultura. Por eso nos alegra que muchas de las obras distinguidas en este certámen en el pasado hayan seguido su curso, crecido e ido al encuentro de nuevos lectores y espectadores.”, señaló Gerardo Della Paolera, Director Ejecutivo de la Fundación Bunge y Born. 

Desde sus inicios, han sido Jurado de este certámen: Alfredo Arias, María Sonia Cristoff, Mercedes Halfon, Ariana Harwicz, Pablo Gianera, Leila Guerriero, Héctor Guyot, Daniel Link, Mariano Llinás, Pola Oloixarac, Sole Otero, Romina Paula, Alan Pauls y Paula Pérez Alonso.

Rocío Muñoz, Manuel Cantón, Lara Sade, Giuliana Migale Rocco, y Pablo Vera Solari (recibió el premio en representación de Luciano Salerno) / Foto: Noelia Guevara AF/ LA NACION

Premiados

Narrativa

Algo, de Giuliana Migale Rocco (CABA, 1994)

El proyecto de Giuliana Migale Rocco es una propuesta audaz, contemporánea, que tiene la gracia de eludir la convención  «principio, desarrollo y final” que se estableció en el siglo XIX para la novela. “Algo” es un texto descentrado, digresivo y compacto, con una gran tensión narrativa, y que sostiene su drama en el lenguaje, el ritmo y la sintaxis. Fluye con inteligencia, sensibilidad, humor y elocuencia. Nos cautivó a todos.
Paula Pérez Alonso, durante la Ceremonia.
Es un texto que es una pregunta todo el tiempo.
Giuliana Migale Rocco, durante la Ceremonia.
Manuel Cantón / Foto: Noelia Guevara AF/ LA NACION

Narrativa Breve

Obsolescencia programada, de Manuel Cantón (CABA, 1996)

Manuel Cantón explora algo así como una ficción de archivo: destilando las potencias narrativas del documento, su libro mapea más de un siglo de historia argentina en una serie de relatos protagonizados por el cuerpo, la tecnología y la política. Un escritor ambicioso, en el mejor, más audaz, más riesgoso sentido de la palabra.
Alan Pauls, en un texto enviado para la Ceremonia.
El libro está basado en una historia que escribió mi abuelo sobre su pueblo, un pueblo muy chico de 300 habitantes al sur de Córdoba. Yo me divertí haciendo mi versión.
Manuel Cantón, durante la Ceremonia.

Guión

Tierra adentro, de Luciano Salerno (CABA, 1989; reside en Berlín)

Un drama histórico inspirado en “Una excursión a los indios ranqueles”, de Lucio V. Mansilla. Y digo inspirado porque se trata de una “adaptación libre”. Es una historia de fronteras, en la que los hombres blancos van al encuentro de lo desconocido, de lo otro, de lo que les es ajeno, en territorio indígena. Y esto de algún modo es recíproco; es decir, lo mismo vale desde la perspectiva de los indios. Hay en el guión una muy lograda reconstrucción histórica, con una tensión dramática que nunca decae, desde el principio de la expedición hasta el desenlace. En definitiva, propone un sondeo en las zonas más oscuras o complejas de la naturaleza humana.
Héctor Guyot, durante la Ceremonia.
Rocío Muñoz / Foto: Noelia Guevara AF/ LA NACION

Dramaturgia

Campera, de Rocío Muñoz (CABA, 1992)

La obra de Rocío Muñoz se destaca por su trabajo profundamente personal sobre un duelo, con personajes entrañables, una buena idea de puesta y un lenguaje particular, inteligente y preciso, doloroso pero lleno de humor.
Romina Paula, durante la Ceremonia.
Esta obra está basada en la historia de mi hermano, que hoy cumpliría años.
Rocío Muñoz, durante la Ceremonia.
Lara Sade / Foto: Noelia Guevara AF/ LA NACION

Narrativa Gráfica

Exterior Playa Atardecer, de Lara Sade (San Carlos de Bariloche, Rio Negro, 1992) y Camila Tellería (La Plata, 1995)
Seleccionamos las obras de Lara Sade y Camila Tellería por la  originalidad de la propuesta en un género híbrido y por la mirada aguda y cómica, ”desde adentro”, que despliega tanto en palabras como en ilustraciones sobre el universo del rodaje y sus vicisitudes.
Romina Paula, durante la Ceremonia.
Es de alguna manera nuestro homenaje al cine independiente y nacional.
Lara Sade, durante la Ceremonia.

Menciones

Narrativa

  • Los signos blandos de la simetría, Patricio Cerminaro (CABA, 1995)
  • Lucio, Mariana Komiseroff (Don Torcuato, Prov. de Bs.As., 1984; reside en La Pampa)
  • La flamenca, Ana Montes (CABA, 1992)
  • Caribe, Pilar Renau (CABA, 1989)

Narrativa Breve

  • Al infierno igual, Ju Donzelli (Santiago del Estero, 1994; reside en Córdoba)
  • Salmos, Rocío Lago (25 de mayo, Prov. de Bs.As., 1986)

Guión

  • FUEGO, Agustín Godoy (CABA, 1987, creció en Colombia)
  • Lo que trajo la tormenta, Miguel de Zuviría (CABA, 1992)

Dramaturgia

  • Óliver, el último hit del verano, Lucas Sánchez (Tandil, Prov. de Bs.As., 1990)
  • Sidra caliente, Alejo Sulleiro (Allen, Río Negro, 1998)

Narrativa Gráfica 

  • Aliens, Clarisa Lea Place (CABA, 1993) y Juan Martín Paz (Neuquén, 1991)
  • Un camino a rayas, Lucía Marroquín (Suipacha, Prov. de Bs.As., 1985)

¡Felicitaciones a todos los autores distinguidos!

Crédito fotos: Noelia Guevara AF/ LA NACION

Categorías
2023 Clínicas Convocatoria

Télam – Ariana Harwicz: «Las obras que son hijas bobas de la época van a caer en el olvido»

La autora de «Matate, amor», quien será Tutora de las Clínicas de Escritura del Premio Estímulo a la Escritura 2023, presentó «El ruido de una época», una colección de ensayos en torno de la calidad de las obras artísticas. 

Esta entrevista fue publicada originalmente en Télam, y escrita por Josefina Marcuzzi. Para leerla completa, acceder desde este link.

«El dramatismo es que las nuevas generaciones escriban una novela o un poema mirando las redes. Esa fascinación por gustar engendra mal arte, eso es seguro», dice la escritora Ariana Harwicz a propósito de su nuevo libro, «El ruido de una época», una obra que retrata en ensayos breves y una prosa aguda las tensiones que hay en torno a la calidad de las obras artísticas, en una escena que la autora de «Matate, amor» y «Precoz» caracteriza hoy como acechada por la mirada sobre la ideología de los autores.

Año 2023. Nadamos en una época que vacila entre el buen arte o los buenos artistas. Un signo de época en el que no es suficiente producir un objeto literario o artístico, no alcanza el dispositivo en sí mismo para obtener éxito y validación: hace falta venderlo, compartirlo, likearlo y que los colegas lo celebren. Ariana Harwicz dirá que el plan es tirarse flores entre intelectuales. Aunque ella se considera fuera de ese jardín. «Lo que me parece interesante de un escritor es que le pelee a la época», dice.

¿Alcanza con buenas canciones o una buena novela para ser reconocido entre colegas y por el público? ¿Hay más éxito entre artistas reconocidos por su postura pública e ideológica sobre ciertos temas, que por la calidad de arte que ofrecen? Los ejemplos para graficar esta idea, central en el nuevo libro de Harwicz, emergen de a cientos.

«La misión de la literatura no es separar al verdugo de su víctima o juzgar quién debe ser condenado a muerte, sino transgredir. Un poco como los que trabajan con material explosivo: nunca saben cuándo finalmente va a fallar y a explotar la granada despedazándoles la mano», sostiene la autora, una de las voces más potentes y también transgresoras de la literatura contemporánea.

«El ruido de una época», de Editorial Marciana, despliega un abanico de ideas que se superponen y desdibujan sus tonos como en una pintura de acuarelas, y no hace otra cosa que invitar a pensar al lector mediante impresiones, reflexiones y datos sobre la escritura y la creación, en una búsqueda continua y siempre dinámica: conocer el espíritu esencial del arte y entender para qué sirve. Hay, también, espacios en blanco para esbozar las ideas propias, atesorar ese registro a medida que transcurre la lectura y discutir un poco con la autora por escrito.

Para seguir leyendo, hacer clic aquí.

Ariana Harwicz – crédito foto: Sebastián Freire

Categorías
2022 Clínicas Premiación

Comenzaron las clínicas de escritura 2023

Bajo la dirección de los escritores Romina Paula y Alan Pauls, fueron inauguradas las clínicas de escritura de la edición 2023 del Premio Estímulo a la Escritura Todos los tiempos el tiempo.

Las clínicas se dividen en dos grupos integrados cada uno por ocho destacados autores de entre 20 y 40 años de edad, cuyas obras en desarrollo obtuvieron una Mención del Jurado en las categorías de Narrativa, Narrativa Breve, Dramaturgia y Guión de la última edición del concurso.

El objetivo es el de brindar un espacio de intercambio multidisciplinario, dónde el cruce de perspectivas pueda alimentar un trabajo intensivo de desarrollo de las obras, con el fin de arribar a una versión satisfactoria para sus autores.

Los participantes este año son, en el grupo a cargo de Romina Paula: Nicolas Ghigonetto, Esteban Godoy, Darío Roussilian, Carmela Sandberg, Natalia Codina, Melisa Stocco, Fanny Ribas, Lucas Galambos y Gonzalo Giacometti Komel. En el grupo coordinado por Alan Pauls: Abigail Dana, Francisco Noriega, Marcos Montes de Oca, Lucía Vela, Lautaro Lamisovsky, Damián Smajo, Valentino Grizzuti, Diego Fernández Romeral.

Los encuentros continuarán de forma quincenal hasta el mes de mayo de 2022.

Categorías
2022 Clínicas Jurado Premiación

La Nación: «Se entregó el Premio Estímulo a la Escritura para talentos sub-40»

Proyectos de jóvenes creadores del país fueron reconocidos con el original certamen que otorga un impulso económico a nuevas voces; este año se repartieron $1.650.000

Artículo de Daniel Gigena, publicado en La Nación el 12 de diciembre de 2022. Para acceder al artículo completo, hacer click aquí.

Las nuevas generaciones mantienen encendida la llama de la escritura. La Fundación Bunge y Born, Fundación Proa y LA NACION anunciaron esta tarde los proyectos galardonados en la tercera edición del Premio Estímulo a la Escritura “Todos los tiempos el tiempo”, creado en 2020 en plena pandemia con el objetivo de apoyar a autores de 20 a 40 años en el proceso de creación literaria. La ceremonia de premiación tuvo lugar en el auditorio de la Fundación Proa, en La Boca.

El jurado -integrado por los reconocidos escritores María Sonia Cristoff, Mercedes Halfon, Héctor Guyot y Daniel Link– seleccionó un proyecto ganador en cada categoría, que recibió $350.000 como estímulo para continuar su obra y un incentivo a la edición de Narrativa Gráfica de $250.000. Además, se eligieron entre tres y cinco menciones por rubro que participarán en clínicas de escritura con Alan Pauls y Romina PaulaSe recibieron 986 proyectos de todas las provincias y, en total, se distribuyeron $1.650.000 en premios.

Para seguir leyendo, dirigirse al artículo original.

Categorías
2022 Clínicas Finalistas Jurado Premiación

Fueron anunciados los ganadores de la edición 2022

Hubo cinco proyectos ganadores y dieciséis menciones del Jurado. En total se otorgaron 1.650.000 pesos de Premio.

El lunes 12 de diciembre, la Fundación Bunge y Born, Fundación Proa y La Nación anunciaron conjuntamente los proyectos galardonados del Premio Estímulo a la Escritura Todos los tiempos el tiempo 2022. La ceremonia, que culminó un proceso de selección de tres meses, tuvo lugar en el Auditorio de Fundación Proa, en La Boca. 

El certamen, organizado por tercer año consecutivo, tiene como objetivo apoyar a autores de diversos géneros en el proceso de creación de sus obras. Escritores de 20 a 40 años de edad de todo el país pueden presentar proyectos de obra en una de las cinco categorías propuestas: Narrativa, Narrativa Breve, Guión, Dramaturgia y Narrativa gráfica.

“El proceso de creación muchas veces es largo y solitario. Al otorgar un apoyo antes de que la obra esté terminada, buscamos brindar un reconocimiento y un impulso en un momento en que puede ser particularmente valioso para los autores”, dijo Adriana Rosenberg, directora de Fundación Proa.  

El Jurado de esta tercera edición, integrado por los reconocidos escritores María Sonia Cristoff, Mercedes Halfon, Héctor Guyot y Daniel Link, seleccionó un proyecto ganador en cada categoría. Los autores premiados recibieron 350.000 pesos como estímulo para seguir desarrollando su obra.

Daniel Link, María Sonia Cristoff, Héctor Guyot, Mercedes Halfon. (Foto: Ignacio Sánchez – La Nación)

Se trata de una selección en la que primaron textos híbridos que se ubican en la frontera entre distintos géneros o los desplazan a lugares insospechados, obras que se aventuran en temas, topografías y tiempos poco explorados y que destacan por la originalidad de la voz o la fuerza poética de sus imágenes. 

El Jurado también distinguió entre tres y cinco proyectos por categoría con menciones honoríficas que le valen a sus autores la posibilidad de participar en las clínicas de escritura con Alan Pauls y Romina Paula.

En Narrativa Gráfica, con el fin de apoyar la publicación por parte de una editorial independiente, los organizadores otorgaron a la obra ganadora un Incentivo a la Edición de 250.000 pesos.

“A lo largo de estos tres años del Premio, recibimos más de 3500 proyectos, venidos de todas las jurisdicciones del país. Entre los premiados, hay autores de Río Negro, Córdoba, Mendoza, Santa Fé, Neuquén y Pcia. de Buenos Aires, entre otros. Es un indicador del buen estado de salud que gozan las artes de la escritura en Argentina”, dijo Iván Petrella, Director de Cultura y Patrimonio de la Fundación Bunge y Born. 

Adriana Rosenberg, Iván Petrella, Norberto Frigerio. (Foto: Ignacio Sánchez – La Nación)

Por su parte, Norberto Frigerio, Director de Relaciones Institucionales de La Nación, anunció que a mediados de 2023 las tres entidades organizadoras abrirán la convocatoria de la cuarta edición del Premio. “Queremos seguir brindando una plataforma para nuevas voces y narrativas que surjan en el país”. 

Premiados

El Jurado distinguió cinco obras ganadoras de la edición 2022.

Theo Fernandez, Gabriela Larralde, Ivana Schiaffino y Santiago Miret. Camila Vazquez y Guido Barsi no pudieron asistir a la ceremonia. (Foto: Ignacio Sánchez – La Nación)

Narrativa

La india sirena, Gabriela Larralde

La obra de Gabriela Larralde es una novela histórica de un pasado ficticio. Tiene cierta cualidad mítica. La acción transcurre en los primeros años de la Conquista y se desata cuando una expedición española en aguas del Río de la Plata descubre un ser acuático, mitad pez, mitad mujer indígena. Está escrita con una prosa cuidada y poética que nos confronta con los modos en que reaccionamos a la otredad, los miedos y la fascinación que produce lo desconocido.

Héctor Guyot

Narrativa Breve

Cruza, Camila Vazquez

Haciendo honor a su nombre, «Cruza» entrecruza una serie de géneros (retrato, autobiografía, biografía, diario de sueños, poesía), geografías (la serrana, la puntana, la porteña). Se entrecruzan también la vigilia y el sueño, los comechingones y los blancos, los caballos y los burros que, no es otra cosa que la cruza que da origen a la mula. Me gusta pensar este texto como un texto porfiado y potente como una mula.

María Sonia Cristoff

Guión

Los hermanos Sánchez, Theo Fernandez

«Los hermanos Sánchez» se destaca por una fuerte apuesta estética que parodia géneros tradicionales como el musical y la serie negra, que Theo Fernandez adapta para crear una plataforma narrativa completamente desafiante.

Daniel Link

Dramaturgia

Tres centímetros de un frío infinito, Ivana Schiaffino

La obra de Ivana Schiaffino nos cautivó por la potencia de su voz poética, de gran fuerza y originalidad, y por su universo temático novedoso para los escenarios locales –el deporte de alto rendimiento, más particularmente el tennis. A través de procedimientos propios de la tragedia, esta pieza trae la historia de una heroína inesperada. Se trata de un largo monólogo de Monica Seles, que recrea su atentado ocurrido en 1993. Valoramos este texto porque une elementos disimiles y con ellos construye su forma: la poesía y el teatro, Yugoslavia y Argentina, la década del noventa y la actual.

Mercedes Halfon

Narrativa Gráfica

Inundación, Guido Barsi y Santiago Miret

En Narrativa Gráfica hubo obras de extraordinaria calidad. Decidimos privilegiar las obras que más se adaptaron a la categoría. Inundación, de Guido Barsi y Santiago Miret, retoma las formas clásicas de la novela gráfica con ilustraciones potentes, ilustraciones sugerentes y un diálogo preciso.

Daniel Link

Menciones

El Jurado distinguió con una Mención dieciséis proyectos de obra que podrán seguir desarrollando en las clínicas de escritura con Alan Pauls y Romina Paula:

Narrativa

  • Un hombre busca un cometa, Yamila Bêgné
  • Teoría de los erizos, Natalia Codina
  • El tiempo está después, Lautaro Lamisovski

Narrativa breve

  • No bastaría, Abigail Dana
  • Nenes raros, Nicolás Ghigonetto
  • Fin de temporada, Esteban Godoy
  • Todas las cosas del mundo, Francisco Noriega
  • El zoológico de plantas, Darío Roussilian

Guión

  • Figuritas repetidas, Lucas Galambos y Gonzalo Giacometti Komel
  • ¡Falta!, Marcos Montes de Oca
  • Las que cuidan, Carmela Sandberg
  • Desde el exilio, Lucía Vela

Dramaturgia

  • La cura del cáncer, Gabriel Graves
  • Pequeña Alegoría, Fanny Ribas
  • Polvareda en los ojos, Damián Smajo
  • Otumpa, Melisa Stocco

Narrativa gráfica

En Narrativa gráfica, las siguientes obras alcanzaron la instancia final de selección:

  • Los escapados, Melina Agostini
  • Casa Yapeyú, Juan Manuel Pachué y Marco Zampieron
  • 100 miedos ridículos, Guadalupe Sendra
  • Buena fortuna, Lourdes Velásquez
Categorías
2022 Clínicas Convocatoria Jurado

La Nación: «Un empujón al esfuerzo creativo de los jóvenes»

Impulsado por la Fundación Bunge y Born, Fundación Proa y LA NACION, el concurso “Todos los tiempos el tiempo” premia obras en proceso; la inscripción cierra en 10 días.

Artículo escrito por Daniel Gigena y publicado en el suplemento Ideas del diario La Nación el 10 de septiembre de 2022. Para acceder al artículo completo, cliquear aquí.

Y se va la tercera. El Premio Estímulo a la Escritura “Todos los tiempos el tiempo” –lanzado por la Fundación Bunge y Born, Fundación Proa y LA NACION en el pandémico 2020– convoca hasta el 20 de este mes a narradores, guionistas, dramaturgos, historietistas e ilustradores de todo el país a presentar sus obras en desarrollo. A diferencia de otros concursos, “Todos los tiempos el tiempo” selecciona versiones provisorias de obras inéditas, “borradores” con un mínimo de páginas ya terminadas. Está destinado a jóvenes de 20 a 40 años, y las bases y condiciones se pueden consultar en la página web https://todoslostiempos.org/. En esta ocasión, se entregarán cuatro premios de 350.000 pesos en las categorías de narrativa, narrativa breve, dramaturgia y guión, y un incentivo a la edición de 250.000 pesos para la publicación de una novela gráfica.

En su primera edición, hubo 1100 inscripciones y, en 2021, cerca de 1300 de las 24 jurisdicciones del país. Para este año, los organizadores esperan más de 1500 proyectos. Fueron jurados del certamen figuras reconocidas del teatro, las letras, el cine y la narrativa gráfica como Alfredo Arias, Pablo Gianera, Leila Guerriero, Ariana Harwicz, Mariano Llinás, Pola Oloixarac y Sole Otero. Este año, integran el jurado los escritores, docentes y críticos Daniel Link, Mercedes Halfon, María Sonia Cristoff y Héctor M. Guyot. “Estoy muy contenta de participar como jurado de este premio –dice Halfon–. Producir literatura en nuestro país es difícil, los tiempos de un proceso de escritura son dilatados y muchas veces quienes escribimos terminamos llenándonos de trabajos de todo tipo para salir a flote. Que un premio apoye la escritura y no la obra terminada es un modo de visibilizar ese trabajo”.

“El premio a proyectos en desarrollo siempre tiene un componente de riesgo e incertidumbre –dice Gerardo della Paolera, director ejecutivo de Bunge y Born–. Es una buena señal que muchos de los proyectos premiados en las ediciones pasadas hoy se hayan convertido en obras publicadas, ya sea en forma de libro, obra de teatro u otro formato. De algún modo se valida la idea de que el premio representa para los autores un impulso valioso para terminar sus obras”.

Para seguir leyendo, dirigirse al artículo original.

Categorías
Clínicas Premiación Sin categoría

Terminaron las Clínicas de escritura 2022

Esta semana tuvieron lugar los últimos encuentros coordinados por los escritores Alan Pauls y Romina Paula.

Durante tres meses, una docena de autores con proyectos en curso en diversas disciplinas de escritura se juntó de forma quincenal vía Zoom para trabajar sobre sus respectivas obras a partir de la lectura de los otros y el intercambio colectivo. En cada encuentro coincidieron escritores de géneros tan diversos como la obra de teatro, el guión de cine, la novela, la crónica o la historieta, entre otros.

Se trata de los autores cuyos proyectos fueron distinguidos con una Mención por el Jurado en diciembre pasado, cuando se entregaron los galardones del Premio Estímulo a la Escritura Todos los tiempos el tiempo 2022.

La intención de las clínicas es ofrecer un espacio de diálogo interdisciplinario para ayudar a definir el estado actual de un proyecto de escritura y potenciar su desarrollo. Entre cada encuentro, los autores tienen la posibilidad de escribir material nuevo, usando como disparador lo conversado en el grupo.

La segunda edición de las clínicas de escrituras estuvo a cargo, como en la edición inaugural, de los prestigiosos escritores Alan Pauls y Romina Paula.

Categorías
2021 Clínicas Convocatoria Finalistas Jurado Premiación

¡Fueron anunciados los ganadores del Premio Estímulo 2021!

Los cinco galardonados se destacaron entre 1289 participantes. Recibirán 350.000 pesos cada uno, un premio destinado a apoyar el proceso de escritura y concreción de sus obras.

En la tarde del miércoles 15 de diciembre, durante una Ceremonia de premiación que tuvo lugar en Fundación Proa, en un auditorio colmado por los 49 autores finalistas del concurso, se dieron a conocer los nombres de los cinco proyectos de obra ganadores y las trece menciones de la segunda edición del Premio Estímulo a la Escritura, co-organizado por la Fundación Bunge y Born, Fundación Proa y La Nación.

La convocatoria, destinada a autores de 20 a 40 años que tuviesen un proyecto de obra en desarrollo en una de las cinco categorías propuestas (Ficción, No-ficción, Guión, Dramaturgia, Narrativa Gráfica), había cerrado el 16 de septiembre de 2021 con un récord de 1289 participantes de las 24 jurisdicciones del país. 

“Celebramos que la participación haya sido federal y masiva. Hay una juventud inspirada en el país”, aportó para La Nación su Director de Relaciones Institucionales, Norberto Frigerio.

La exigente tarea de evaluación y decisión final estuvo a cargo de un Jurado compuesto por prestigiosas figuras del ámbito cultural: el crítico Pablo Gianera, la periodista Leila Guerriero, la escritora Ariana Harwicz y el cineasta Mariano Llinás

“Intentamos identificar una singularidad y una potencia”, indicó Leila Guerriero. Al igual que Ariana Harwicz, participó de la ceremonia a través de un video, dado que ambas se encuentran actualmente en Europa. “Es muy valioso poder leer proyectos todavía no terminados, algunos en su instancia casi final y otros realmente en instancia de boceto. Me pareció estimulante la idea de estar premiando las vísperas”, agregó Leila Guerriero

Adriana Rosenberg, directora de Fundación Proa y anfitriona del encuentro, destacó el carácter de estímulo del Premio. “Sabemos que el proceso de escritura requiere esfuerzos, y por eso pensamos el Premio como un apoyo a la concreción de la obra.”

Por su parte, Gerardo della Paolera, director ejecutivo de la Fundación Bunge y Born, enfatizó “el efecto multiplicador de la asociación entre Fundación Proa, LA NACIÓN y Fundación Bunge y Born que posibilitó una nueva edición de este Concurso con el objetivo de respaldar a jóvenes escritores argentinos.”

Las tres instituciones organizadoras ya se encuentran trabajando en el lanzamiento de la tercera edición del concurso, prevista para mediados del año 2022.

Premiados

Los proyectos premiados en la segunda edición del Premio Estímulo a la Escritura son:

Premios

  • FICCIÓN: Cuarentennials, Ernesto Alaimo
  • NO-FICCIÓN: Todos preguntan qué hicimos con vos, Marcela Alemandi
  • DRAMATURGIA: Metrochenta, José Guerrero
  • GUIÓN : Mora, Marco Cartolano
  • NARRATIVA GRÁFICA: Guía básica para sobrevivir explosiones, Ian Debiase y Cristian Blasco

Menciones

FICCIÓN

  • Las fiestas, Julia Kornberg
  • Río Salado, Andrés Pinotti
  • Las constelaciones, Nicolás Teté

NO-FICCIÓN 

  • Las ideas hay que vivirlas. Una biografía de María Luisa Bemberg, Celina Arreseygor
  • Sobrevivir es la condena, Matías Rodriguez

DRAMATURGIA

  • El saco de Fred Astaire, Malena Bernardi
  • Rojo tu nombre, Julia del Pecho
  • Las Cimas, Ariel Farace (Mención de honor)
  • El futuro anterior, Mariano Saba (Mención de honor)

GUIÓN 

  • Próxima Aparición, Julieta Amalric
  • Hace mucho que no duermo, Agustín Godoy

NARRATIVA GRÁFICA

  • Cubo, Santiago Larre
  • El presente es oscuro y el futuro invisible, David Sanchez – Pitucardi

Finalistas

Estos fueron los 49 proyectos finalistas, preseleccionados a cargo de un Comité de lectura integrado por destacados editores, escritores, cineastas, dramaturgos e ilustradores.