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Clínicas

Sobre la importancia de las tormentas

Recién premiada en el 7º Hainan Island International Film Festival, celebrado en la ciudad china de Sanya, Lo que trajo la tormenta condensa una paradoja que atraviesa tanto su argumento (y nunca mejor elegido el título) como su propio derrotero. 

El guion, que parte de una ruptura sentimental para reflexionar sobre la crisis personal como factor de cambio, se inscribe en esa dinámica de inestabilidad creativa que da sentido al Premio Estímulo, surgido con el objetivo de impulsar obras literarias en proceso y acompañar a los autores hasta su conclusión. El reconocimiento que acaba de recibir la película dirigida por Miguel de Zuviría, y escrita junto a Tomás Guiñazú, ganadora de la primera edición de este certamen en la categoría Guion, hace visible ese recorrido y confirma que aquello que comienza en la incertidumbre puede encontrar, precisamente allí, su potencia transformadora.  

La trama aborda una etapa en la vida de un joven artista que luego de una ruptura sentimental se ve obligado a replantear su proyecto laboral de los últimos años. En ese momento de quiebre, Manuel decide instalarse en un pueblo costero para enfocarse en su trabajo de grabación sonora. Durante ese paréntesis frente al mar su visión del futuro cambia luego de un hecho inesperado que irrumpe en la playa y modifica el curso de la historia. A muy poco de estrenarse en la Argentina, los autores comparten los detalles de ese largo viaje entre la obra en ciernes y este final feliz.

¿Cuándo y cómo surge el proyecto de escribir juntos esta obra y cómo llegan a participar en el Premio Estímulo?

MDZ: La idea de escribir juntos surgió al comienzo del proceso. Al principio habíamos armado una rutina: Tomás y yo nos juntábamos una vez por semana para que cada uno escribiera su propio guion. No sé muy bien cómo avanzaba el guion de Tomás, pero yo iba y venía con las primeras páginas, reescribiéndolas una y mil veces. Ese esquema duró poco. Rápidamente fuimos dejando de lado nuestros proyectos individuales para dar prioridad a las charlas que surgían en esos encuentros en torno a un guion común, que terminó siendo Lo que trajo la tormenta. No era la primera vez que trabajábamos así. Un par de años antes ya habíamos escrito y dirigido juntos el cortometraje Corresponsal francés, y ahí nos habíamos entendido muy bien. En ese proceso alternamos largas conversaciones, de las que aparecían nuevas ideas que después se volcaban en la escritura, con momentos en los que uno escribía solo y que después el otro leía para sugerir cambios que a veces quedaban, otras no. La escritura de Lo que trajo la tormenta fue muy similar. Aunque al principio no estaba en los planes escribirla juntos, el trabajo compartido se fue imponiendo de forma orgánica, casi inevitable.

¿Qué elementos de la versión inicial presentada en el Premio Estímulo funcionaron como punto de partida del proyecto audiovisual y cuáles se transformaron al pasar al cine?

MDZ: La verdad es que yo tenía mucha confianza en el material que habíamos presentado en el Premio Estímulo, que correspondía a la primera mitad de la película. Esa parte ya estaba en plena preproducción para filmar en diciembre de 2023, un tiempo antes de saber que íbamos a quedar finalistas en Todos los tiempos el tiempo. En esa primera mitad casi no hubo cambios. Obviamente, en el trabajo de montaje de las escenas y secuencias, fueron apareciendo ideas nuevas, más ligadas a la puesta en escena, que ajustaron algunas cosas: se sumaron elementos y, en muchos casos, se acortaron las escenas. Después de ese primer rodaje empezaron las tutorías con Daniel Link. Ahí el trabajo estuvo puesto en la segunda parte del guion, que era la que me generaba más dudas y sobre la que no tenía la misma seguridad. A partir de esas devoluciones, esa segunda parte cambió por completo: se mantuvo cierta esencia de lo que pasaba originalmente —sobre todo aquello que transcurría en el pueblo costero—, pero el resto se fue reescribiendo a medida que se iba filmando.

¿Cuál es el origen de la historia? ¿Qué criterios guiaron las principales decisiones narrativas del guión? 

TG: El origen fue una imagen que se le ocurrió a Miguel, que no puedo contar porque sería un spoiler. En esa imagen había una persona, pero no había todavía una edad ni sexo, ni siquiera un relato que la sostuviera. Tampoco tenía un lugar claro dentro de la película.

Encontrarle un lugar a esa imagen —aunque fuera provisorio— fue una de las primeras tareas de la escritura. Después apareció un segundo objetivo, bastante concreto, que consistía en pasar las veinte páginas. Hacía tiempo que Miguel venía escribiendo y siempre, antes de llegar a las veinte, cambiaba de idea. Entonces para mí fue casi un juego: convencerlo de que estábamos escribiendo algo bueno hasta que pasáramos las primeras veinte. Eso le dio fuerza al material y nos permitió ver que ahí había una película posible.

Nos juntábamos; yo le hacía preguntas sobre lo que se imaginaba y a partir de eso sugería posibilidades: características de personajes, direcciones argumentales, cosas así.

Conversábamos, llegábamos a algún acuerdo y escribíamos. Más adelante, con la escritura ya avanzada, armamos la estructura de la película con todo lo que teníamos y bocetamos lo que seguía. Pero, incluso ahí, el proceso fue siempre el mismo: descubrir la película que estábamos escribiendo y reescribir a partir de eso.

¿Qué lugar ocupa el conflicto personal del protagonista dentro de la estructura del relato y cómo dialoga con su propio proceso creativo?

TG: La película tiene dos líneas argumentales muy claras. Por un lado, todo lo que tiene que ver con el trabajo y un proyecto personal. Y por otro, una línea amorosa que entra en tensión con eso y que, además, implica un proyecto compartido. Esa disputa es, de alguna manera, el conflicto que enfrenta Manuel. Lo interesante es que todo sucede en un lapso muy corto de tiempo: una semana, diez días antes de Navidad. Entonces vemos cómo se acumulan dudas y problemas en un momento especialmente sensible, donde todo parece estar siempre a punto de explotar. Y Manuel no encuentra una salida hasta que ocurre algo —¡que no puedo contar!— que reconfigura por completo la situación.

¿Qué papel cumple en la construcción del clima y del recorrido del personaje ese pueblo costero en el que se aloja por un tiempo?

MDZ: Ese pueblo costero forma parte de la génesis del proyecto. Desde el principio sabíamos que era un lugar al que queríamos llegar. Por un lado, está esa imagen que mencionó Tomás —algo extraordinario que sucede en la playa y que tampoco voy a contar— y que funcionaba como una meta mientras escribíamos. Nos interesaba mucho pensar en la naturaleza como un elemento vivo y amenazante. Y después estaba la imagen del faro, que aparece casi naturalmente cuando pensás en un pueblo costero. Esa idea visual está a lo largo de toda la película. Por otro lado, el pueblo costero fue pensado como un lugar corrido del tiempo y espacio actuales, con otros ritmos y otras prioridades, muy distintos a los de la ciudad. Para trabajar ese clima y a sus habitantes, tuvimos siempre una referencia muy clara que fue El hombre sin pasado, de Aki Kaurismäki. Esa idea de una comunidad que, sin pedir nada a cambio, colabora de manera desinteresada y simplemente hace el bien, fue clave para el tono que buscábamos. Los personajes están ahí para ayudar y disfrutan del simple hecho de acompañar a Manuel, que aparece como una novedad en sus vidas.

¿Cómo se integra la irrupción de lo extraordinario (lo que ocurre en la playa) al tono general de la historia? 

TG: De una manera bastante natural. Lo extraordinario nadie lo ve, sólo el protagonista. Los demás solamente empiezan a sospecharlo, pero ahí también aparece lo fantástico: nunca llegan a saber del todo qué fue. Creo que nosotros tampoco lo sabemos del todo. Con Miguel tenemos diferencias respecto a eso: yo creo que pasa una cosa y él cree otra. Es gracioso porque durante la escritura pensábamos que estábamos de acuerdo, después lo hablamos y parecía que sí… pero con la película terminada él tenía una teoría y yo otra. En fin.

MDZ: Más allá de nuestras teorías al respecto, el elemento que habilita la irrupción de lo extraordinario es lo suficientemente fuerte como para permitir un cambio completo de tono.

Es un hecho cabal que inaugura de manera instantánea y sin mayores explicaciones el ingreso de lo fantástico.

¿Qué aspectos del guión consideran que fueron valorados por el jurado del Hainan Island International Film Festival?

MDZ: El premio fue compartido con otra película canadiense, Blue Heron, que, casualmente, también pudimos ver en el festival de Hainan. Creo que comparte algunas características estructurales con Lo que trajo la tormenta, sobre todo si consideramos el quiebre que se produce hacia la mitad del relato. Supongo que, en ese sentido, habrán notado cierta capacidad de la película para abrir constantemente aristas narrativas que se disparan en distintas direcciones, pero buscando siempre conservar un hilo argumental que sostiene la totalidad del film.

¿Qué aprendizajes dejó este proyecto en relación con el trabajo colectivo dentro de La Azotea como productora?

TG: Una vez Mariano Llinás me dijo, comparándolo con un piloto de avión, que hacer películas es como ir sumando millas. Y siento que nosotros estamos un poco en eso.

Con cada película aprendemos más, se consolida el equipo, se arma una troupe de actores con la que nos sentimos cómodos… y creo que también pasa algo natural y bueno, que es que no sólo los elegimos nosotros, sino que ellos también nos eligen.

MDZ: Creo que lo más importante es eso: que, de a poco, se va armando un equipo con el que nos entendemos cada vez más y con el que filmar resulta más fácil, porque compartimos ideas y una misma forma de pensar el cine.

A partir de este primer reconocimiento internacional, ¿qué expectativas tienen respecto de la circulación de la película en otros contextos y públicos?

TG: Es un momento medio raro. No suelo tener expectativas muy altas, porque así, si pasa algo, también me sorprende. Ojalá estas entrevistas sirvan para la película llegue a más gente. Al final, el problema casi siempre es ese: que la noticia circule. Público de cine hay.

MDZ: Generalmente, yo soy el de las expectativas bajas y Tomás el entusiasta. Creo que

en este momento somos dos pesimistas. Por mi parte, estoy intrigado aún por cómo será el encuentro entre el público argentino y la película.

Sobre el estreno en la Argentina en 2026, ¿cómo imaginan ese encuentro  con el público local?

MDZ: A lo largo de las proyecciones en distintas ciudades del mundo, la recepción de la película fue muy buena y diversa. En su estreno en Lisboa, por ejemplo, se me acercó un chico a felicitarme y decirme que se había sentido muy conmovido porque se reconocía en el personaje de Manuel. En Basilea, una mujer argentina a la que habíamos conocido el día anterior a la primera función en esa ciudad, fue a la proyección y terminó completamente emocionada: a través de la película se reencontró con los paisajes costeros que había visitado en su juventud y a los que nunca volvió. Y en Sanya, en China, un grupo de jóvenes siguió la proyección con fascinación, sobre todo por el elemento fantástico que irrumpe hacia la mitad del relato. Por todo eso, el estreno local es un momento que espero especialmente. Por un lado, va a ser el reencuentro de muchas de las personas que formaron parte del proceso con la película ya terminada, y eso seguramente va a ser muy emotivo. Pero también es la oportunidad de compartirla con un público en cuya sensibilidad y calidez confío mucho. Me imagino estas funciones como espacios vivos, atravesados por la charla, el intercambio y la curiosidad. Y eso es, sin dudas, lo que más entusiasmo me genera de este estreno.

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Jurado

Jurado del Premio Estímulo 2021, la periodista Leila Guerriero fue distinguida con el Premio Cálamo 2025

“Leila Guerriero sabe ver la vida y sabe contarla” argumentó el jurado el pasado 8 de enero al momento de distinguir a la periodista y escritora argentina con el Premio Cálamo Extraordinario 2025, en reconocimiento a la totalidad de su obra literaria.

Otorgado por la Librería Cálamo, un faro cultural con sede en la ciudad de Zaragoza, España, el premio pone en valor la potencia y la sensibilidad de una autora central en la literatura contemporánea en lengua española. “Puede ser una columna, también una exhaustiva crónica. Una pequeña, hermosa y en ocasiones extraña perla semanal que te toca muy adentro. O una extensa y densa narración que atrapa tu atención de manera inevitable. Cada una de sus obras, perfectos artilugios literarios, está construida con pasión, sapiencia y curiosidad” destacaba el espacio en sus redes sociales.

Guerriero fue jurado de la edición 2021 del Premio Estímulo, al que aportó una mirada rigurosa y su experiencia en la evaluación de nuevas voces, en consonancia con una trayectoria que combina vocación y compromiso con la escritura latinoamericana. Libros como Los suicidas del fin del mundoFrutos extrañosPlano americanoUna historia sencillaZona de obrasOpus GelberTeoría de la gravedadLa otra guerraLa llamada y La dificultad del fantasma dan cuenta de una obra vasta y diversa, hoy leída en inglés, francés, alemán, sueco, portugués, italiano, danés, polaco, griego y chino, entre otros idiomas.

Foto: Emanuel Zerbos – Fuente: El País

A lo largo de su carrera profesional Guerriero recibió numerosos reconocimientos, entre ellos los premios Cemex-FNPI, González Ruano, Grand Prix Blue Metropolis, Manuel Vázquez Montalbán al Periodismo Cultural y Político y el Gutun Zuria a la trayectoria. En 2024, La llamada obtuvo el Premio de la Cátedra Mujeres y Medios de la Universidad Diego Portales (Chile), el Premio Zenda de Narrativa (España) y el Premio al Mejor Libro Extranjero de No Ficción (Prix du Meilleur Livre Étranger) en Francia. En 2025 recibió la Pluma de Honor, una de las distinciones más importantes del sector otorgada por la Academia Nacional de Periodismo. 

Actualmente es editora para América Latina de la revista mexicana Gatopardo.

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DRAMATURGIA GUION

Aire común, o la conquista de la imaginación 

Ganador de la segunda edición del Premio Estímulo en la categoría Guion, José Guerrero se presenta dentro del ciclo Temporada Alta en PROA21 con una pieza escénica que reivindica el acto de escuchar y la tradición del radioteatro. Aire comúnse estrena el 31 de enero, con presentaciones el  7 y 14 de febrero a las 19h enAv. Pedro de Mendoza 2073. 

En un mundo en el que la tiranía de las pantallas parece haber colonizado nuestra imaginación, surge una dramaturgia que propone un acto de resistencia casi primitivo: cerrar los ojos, y escuchar. José Guerrero (Río Negro, 1988) se ha consolidado en los últimos años como una de las voces más singulares de la escena literaria argentina, no precisamente por la pirotecnia de recursos visuales sino por su devoción a las pausas, a la fuerza de la voz y a la herencia de la narrativa oral.

Luego de obtener en 2021 el Premio Estímulo en la categoría Dramaturgia por su obra Metrochenta, Guerrero desembarca este verano en el ciclo Temporada Alta de PROA21 con Aire común, un proyecto asociado a una práctica profundamente arraigada a su historia personal, en la que se cruzan la infancia en el sur, la prédica de sus padres pastores evangélicos y un rumor lejano que todavía suena en el patio de su casa, donde su madre conducía un programa en la radio comunitaria. Ese tejido coral enhebra casi todos sus textos, en los que no hay héroes individuales sino un «paisaje sonoro» donde las voces se pisan y se contradicen. Guerrero escribe pensando en el ritmo de la respiración y desarmando desde adentro la tradición teatral con la desobediencia de quien conoce (y muy bien) el poder del discurso. 

Aire común, que se estrena el 31 de enero, hace guiños al universo del radioteatro, ese género encantador que alimentó la fantasía de muchas generaciones y que ahora vuelve renovado al jardín más antiguo de La Boca, el barrio donde Quinquela pintó el primer reality radial de la ciudad.

Ph Santiago Filipuzzi

Aire común nace de una idea bastante simple: pensar qué cosas compartimos sin darnos cuenta, como el aire, la voz y la escucha. La obra se fue armando desde ahí, poniendo el oído y la escucha en primer plano. Me gusta pensar que es una mezcla de radioteatro, de experimentación sonora y escénica que invita a volver a una experiencia sencilla que es juntarnos a escuchar una historia, a imaginar algo en común, no desde la nostalgia sino desde el presente. La idea fue partir de un lenguaje en apariencia antiguo y hacerlo vibrar ahora, agarrar esos guiones de radioteatros y mezclarlos con mi escritura y ver que sale” dirá el autor en una entrevista que, oh casualidad, se realiza mediante audios de Whatsapp. 

¿Cómo llegás a interesarte por el radioteatro?

En principio tiene que ver con que en mi casa estaba siempre prendida la radio, y ahí es donde aparecen voces, historias y mundos que no se ven. Recuerdo especialmente esos programas nocturnos que escuchaba con el volumen bien bajito, como si fuera un secreto. Esa intimidad que se generaba a partir de una voz me marcó mucho. Con el tiempo comprendí que esos programas, esos radioteatros, son un lenguaje potente y súper actual, y carga un gesto político también porque te invita a frenar, a escuchar y a imaginar en un mundo saturado de imágenes. Y hay algo todavía más cercano que tiene que ver con mi mamá. Ella tiene una radio comunitaria en el patio de su casa, en el sur, y desde ahí pasa música todas las mañanas, comparte noticias, pensamientos y pequeñas reflexiones. Es algo muy cotidiano, un gesto amoroso, al menos yo lo entiendo así, porque para ella y esa comunidad es un punto de contacto muy importante. La radio sigue funcionando como una compañía o un espacio de encuentro. Y esa veta afectiva con la radio está muy presente en Aire común,  por lo menos esa fue la intención. 

Eso también está curiosamente conectado con la historia de La Boca… 

Si, ese cruce aparece solo, inevitablemente. La Boca es un barrio lleno de palabras propias, de voces, relatos y lenguajes. Esa mezcla entre genoveses y lunfardos, de cantitos de cancha, se mezcla con las nuevas migraciones y el turismo. Y ese vínculo entre el radioteatro y La Boca no es solo una intuición. A lo largo de la investigación previa a la obra surgió un ejemplo hermoso: “El casamiento de Pedrín”, un aguafuerte que pinta Quinquela Martín alrededor de 1940, en diálogo con “Gran Pensión del Campeonato”,  un radioteatro humorístico que se emitía por Radio Belgrano. La trama transcurría en una pensión donde cada inquilino representaba a un club de fútbol y todos se disputaban el amor de Miss Campeonato, que era la hija de la dueña de esa pensión. El equipo que salía campeón se casaba con Miss Campeonato.

 Y en 1940 sale campeón Boca Juniors y Pedrín, el personaje Xeneize, finalmente se casa con Miss Campeonato. Fue tan popular que el casamiento se hizo en La Bombonera y después siguió la fiesta por las calles del barrio y Quinquela retrata a los novios, que en la pintura son saludados desde las veredas, los balcones y hasta de los barcos. Es un ejemplo claro de cómo se cruza el fútbol, la comunidad y esa influencia poderosa que tenían la radio y el radioteatro, que me interesaba mucho rescatar en Aire Común

El ejercicio de escuchar también atraviesa a Metrochenta, la obra que ganó el Premio Estímulo en 2021 

Aire común y Metrochenta nacen del mismo lugar que tiene que ver con la escucha. De estar atento a voces, a ruidos, a aquello que insiste y da vueltas todo el tiempo. En ambos casos no parto de una idea cerrada sino de algo más difuso que puede ser un clima, una época, un murmullo o un archivo, y en las dos piezas aparece mucho lo coral. Me interesa que las voces se crucen, se pisen, se contradigan o se acompañen también y creo que en ambas no hay un único protagonista sino una especie de tejido hecho de muchas presencias, de muchas voces. También comparten una forma de escritura que tiene que ver con correrse un poco de la dramaturgia más tradicional. Yo escribo pensando en cómo suena el texto, son textos para ser dichos. Pienso en el ritmo, en la respiración. Las obras son un paisaje sonoro, una composición sonora. Pero en el fondo es la misma pregunta: ¿Qué pasa cuando el texto se escucha y no solo se lee? ¿Qué pasa cuando se escribe para ser dicho? Esa idea me atraviesa todo el tiempo en la práctica y es lo que más me estimula. 

Eddy García en el papel de Suspiro, el personaje de Metrochenta. Ph Sol Avena

¿Cómo llegaste al premio Estímulo y que significó haberlo ganado?

Me enteré por redes sociales y por amigos y amigas que me invitaban a participar. La verdad es que fue clave, sobre todo fue un gesto de confianza, no tanto porque viniera a cerrar o a legitimar algo sino que llegó en un momento de búsqueda, cuando todavía no tenía nada claro. Fue importante, porque no premiaba una obra terminada sino una forma de trabajar, un proceso, y eso para mí es enorme, porque te da aire, te da tiempo, te permite escribir sin la presión de tener que demostrar algo. Me ayudó a confiar más en mi propia intuición, a animarme a profundizar en una escritura más híbrida, más sensible a la escucha, más abierta, y más torcida también. Lo viví como un impulso más que como una coronación. Me gusta pensarlo así: fue un empujón para seguir insistiendo en una poética.

Creciste escuchando a tus padres en el templo, y ese discurso, en su forma, no en el contenido, parece un elemento esencial en tu producción, ¿es así? 

Sin dudas. Pienso que haber crecido con padre y madre pastores evangélicos me marcó bastante más de lo que a veces parece. No tanto como tema, sino como forma, porque desde chico estuve rodeado de la palabra dicha. Pienso en la prédica, en el sermón, en el testimonio, en esa voz que se arma frente al otro, esa voz arriba de un púlpito predicando, queriendo conmover, ordenar o también disciplinar; esa voz que promete algo. La iglesia evangélica se apoya en la potencia del discurso oral. Pienso en el ritmo, en la repetición, las pausas, la intensidad: es un cuerpo que habla, y sin duda ahí se entrenó mi oído, sin darme cuenta, casi. Hoy me doy cuenta, pensándolo mucho me caen esas fichas porque escribo textos pensados para ser dichos, y escuchados. No son solo escenas que funcionan como momentos, también algo se dice y algo se juega en ese decir.  Me interesa esa energía del discurso que arrastra, que convoca, que crea comunidad por un rato, aunque sea. Aunque mi postura hoy esté en otro lugar completamente distinto y no tenga nada que ver con la fe ni con la doctrina, lo que sí me interesa es esa forma: cómo una voz puede ocupar o tomar un espacio, cómo una palabra puede afectar, generar algo en un cuerpo y, sobre todo cómo el lenguaje puede volverse experiencia también. En ese sentido, sí, pienso que mis obras muerden esa tradición desde adentro, pero también intentan desarmarla de manera artesanal, siempre con desobediencia, porque me interesa poder hablar de otras cosas.

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Ganadores Premio Estímulo a la Escritura 2025

“Todos los tiempos el tiempo” distinguió a 4 proyectos ganadores y 13 menciones especiales en una edición récord

Buenos Aires, 28 de noviembre de 2025 — En una sala colmada en Fundación Proa, se celebró este viernes la sexta edición del Premio Estímulo a la Escritura “Todos los tiempos el tiempo”, una iniciativa organizada por la Fundación Bunge y Born, Fundación Proa y el diario La Nación, que busca impulsar nuevas voces en el panorama literario, teatral y audiovisual argentino.

Durante la ceremonia, se anunciaron los proyectos ganadores y las menciones especiales en las cuatro categorías de esta edición: Narrativa, Narrativa breve, Dramaturgia y Guion. El jurado de esta edición estuvo conformado por: Mariana Chaud, Lucrecia Martel, Héctor Guyot y Luis Sagasti.

Con la presencia de Chaud, Guyot y Sagasti en la ceremonia. Lucrecia Martel, con compromisos en el exterior envió unas palabras.

También estuvieron presentes los representantes de las entidades organizadoras: Adriana Rosenberg, Directora de Fundación Proa; Norberto Frigerio, Director de Relaciones Institucionales de La Nación; Gerardo Della Paolera, Director Ejecutivo de la Fundación Bunge y Born; y Andrés Beláustegui, Coordinador general del Premio.

Foto: Rodrigo Néspolo / La Nación

El Premio Estímulo a la Escritura convoca anualmente a autores menores de 40 años de edad a presentar obras en etapa de desarrollo (es decir, aún no terminadas) en una de las cinco categorías propuestas: Narrativa, Narrativa Breve, Guion y Dramaturgia.

Este año, la convocatoria alcanzó un récord histórico para el Premio: 1593 proyectos inscriptos desde las 24 jurisdicciones del país.

Una primera etapa de preselección estuvo a cargo de un Comité de lectura integrado por escritores, editores, cineastas, dramaturgos y críticos. El lunes 17 de noviembre el Jurado seleccionó a los finalistas.

Entre los finalistas, el Jurado asignó en cada categoría un proyecto ganador que le valió a su autor el Premio Estímulo de 1.800.000 pesos, monto que podrá usar de forma irrestricta para sostener el proceso de escritura de su obra. En total, los cuatro premios suman 7.200.000 pesos de apoyo al proceso de creación.

“Este año llegaron casi 1600 textos de participantes de todo el país, por lo que el prejurado y el jurado tuvieron un intenso trabajo ya que la calidad de las obras fue muy alta, en todas las categorías. Esta convocatoria nos da la pauta de la importancia de seguir apoyando esta iniciativa que se distingue porque apuesta al futuro, porque está apoyando el potencial de los escritores argentinos”. Adriana Rosenberg – Directora de Fundación Proa

“Una de las cosas que más nos entusiasma de esta edición es la diversidad de voces, lenguajes y territorios que aparecen entre los proyectos seleccionados. Hay autores y autoras con recorridos muy distintos: algunos con libros publicados, otros dando sus primeros pasos, con miradas que van de lo íntimo a lo político, de lo poético a lo experimental. Esta diversidad no es solo una fotografía del presente, sino también una señal de futuro: confirma que hay una comunidad creativa viva, curiosa, con ganas de ser leída y escuchada. Y, sobre todo, que hay proyectos que vale la pena acompañar, hacerles lugar y que se expandan”. Andrés Beláustegui – Coordinador General del Premio Estímulo a la Escritura.

El Jurado también asignó 13 menciones que acceden junto a los cuatro ganadores al programa de Clínicas de escritura dictadas por Virginia Cosin (también presente en la Ceremonia) y el escritor mexicano Álvaro Enrigue. En este espacio los participantes siguen trabajando sus obras y se nutren del cruce de miradas interdisciplinarias venidas de la narrativa, el cine o el teatro.

“Este premio pone foco la instancia de desarrollo, el momento en el que una idea todavía busca su forma y requiere acompañamiento, paciencia y diálogo. Reconocer este proceso es también impulsar la conclusión de una obra y abrir la puerta a su futura realización. Cada edición nos renueva el entusiasmo. Año tras año comprobamos que, aún cuando la creación enfrenta obstáculos inevitables –dudas, demoras, vacilaciones– la calidad y la imaginación terminan por imponerse. Siempre nos sorprende”. Gerardo della Paolera – Director Ejecutivo de Fundación Bunge y Born


RESULTADOS DEL PREMIO ESTÍMULO A LA ESCRITURA 2025

Seleccionados entre casi 1600 proyectos presentados, un récord histórico para esta convocatoria, el Jurado asignó el Premio a cuatro proyectos ganadores, y distinguió 13 proyectos con Menciones. Los galardonados fueron:

DRAMATURGIA

Ganador
El ascenso del hombre en shock, de Santiago Agustín Menconi (San Fernando, Buenos Aires. 1985)

Menciones
YORk, de Carla Giurastante (CABA. 1986)
Cada casa es un mundo, de Nadia Romina Sandrone (Hernando, Córdoba. 1984)
Cuando tu cuerpo se haga el nuestro, de Andrés Schinocca Cambiaso (CABA. 1992)


GUION

Ganador
Pampa, de Manuel Ferrari (Barcelona, España. 1991)

Menciones
Apuntes para tres días y una noche, de Santiago Aulicino (CABA. 1994)
Marea roja, de Natalia Labaké (CABA. 1984)
Las ilusiones, de Ingrid Pokropek (CABA. 1994)


NARRATIVA BREVE

Ganador
Tres horizontes, de Mara Speranza (CABA. 1994)

Menciones
Un animal tibio, de Salvador Marinaro (Salta, Salta, 1988)
Los Lares, de Nicolás Schvartzman (CABA. 1990)
La mujer de piedra despierta en la noche, de Pablo Vázquez (CABA. 1989)
El cuidado natural, de Lucía Chico (Moreno, Buenos Aires. 2000)


NARRATIVA

Ganador
Malentendido, de Matías Lucadamo (San Martín, Buenos Aires. 1984)

Menciones
Todas las fuegas, de Virginia Tatiana Abello (Río Cuarto, Córdoba. 1986)
Dos estrellas, de Lara Sade (San Carlos de Bariloche, Río Negro. 1992)
Lenguas rotas, de Karina Wainschenker (CABA. 1985)


LOS GANADORES DEL PREMIO ESTÍMULO A LA ESCRITURA 2025

Foto: Rodrigo Néspolo / La Nación

 DRAMATURGIA

El ascenso del hombre en shock de Santiago Agustín Menconi

Santiago Menconi nació en San Fernando, provincia de Buenos Aires. Trabajó durante 20 años en la Línea 60 de colectivos como empleado de maestranza y acaba de renunciar. Ha publicado el Sesentazo por la editorial Marat y colaborado en la adaptación al cine de dicho texto. Trabajó como cronista para la Agencia de Noticias Red Acción (ANRED) y ha colaborado con crónicas en distintos medios. Cursó el profesorado de Lenguas y literatura y actualmente se encuentra cursando la Licenciatura en Artes de la Escritura en la Universidad Nacional de las Artes.

“Ascenso del hombre en shock propone un espacio singular: un baño de una terminal de ómnibus. Todo lo que sucede allí va a ir suscitando sorpresa y estupor. A partir de un procedimiento dramatúrgico tan sencillo como eficaz, el lector/espectador asiste a una trama que se desarrolla en otro tiempo y que a su vez modifica el presente.

Sin pausa y sin regodeos estilísticos, la obra nos muestra el delirio, pero también la emoción de unos seres rotos a quienes parece escapárseles la posibilidad de redención”. Mariana Chaud


GUION

Pampa de Manuel Ferrari

Manuel Ferrari nació en Barcelona en 1991, pero es argentino. Es Diseñador de Imagen y Sonido (UBA) y se desempeña como cineasta, docente y escritor. Realizó los cortometrajes La calma del agua (2018), La intemperie (2021), Todo esto es basura (2024) y Carranza (2025). Además de haber trabajado en series, películas y publicidad en las áreas de edición, arte y dirección, en 2023 ha publicado su primer libro, Diarios de cine (Ediciones Raúl).

“El señor Ferrari dice en la presentación de su trabajo, es “un relato que a medida que avanza, lo hace por sustracción: como si se fueran quitando uno a uno los tornillos de una olla a presión que lleva incontables horas olvidada en el fuego”. Palabras que describen con precisión lo que sucede a Pampa, el protagonista en un periplo urbano y rural, una aventura contada con detalles deliciosos, incluso los menos felices. Pero al mismo tiempo, en estas escenas tan particulares podemos encontrarnos todos, los lectores, la audiencia, con las incertidumbres de nuestra época. Cuando el milagro de esa conjunción sucede, se vuelve urgente la conversión del guion en película. Buena suerte, Manuel Ferrari y felicitaciones”. Lucrecia Martel



NARRATIVA BREVE

Tres horizontes de Mara Speranza

Mara Speranza es Licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires, guionista, traductora y escritora. En los últimos años, realizó intercambios académicos y profesionales en la Universidad de São Paulo (Brasil) y en la Académie de Versailles (Francia), participó de diversas actividades en la cátedra de Literatura Brasileña y Portuguesa de la FFyL, formó parte de proyectos de investigación y se desarrolló como profesional independiente. Actualmente está realizando la Maestría en Escritura Creativa de la UNTREF y trabaja en Warner Bros Discovery.

“En los relatos de su trilogía Tres Horizontes, Mara Speranza logra deslizarse entre los diferentes planos de lo real con un fraseo rítmico tan seguro como poético. El espacio geográfico, las ruinas –como ocurre en Stalker de Tarkovsky–, dan la sensación de tener vida propia, de erigirse como una voluntad que no solo condiciona el pasado de los personajes sino también las formas de su elucidación. Dueña de un gran pulso narrativo, en los muy atrapantes relatos de Speranza todo parece estar a punto de suceder, como si escribiera en la cresta de una ola”. Luis Sagasti



NARRATIVA

Malentendido de Matías Lucadamo

Matías Lucadamo nació en San Martín, provincia de Buenos Aires, en 1984. Estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires. Publicó relatos y artículos en diversas antologías y revistas, como La Agenda BA. Participó del libro El tiempo fue hecho para ser desperdiciado, antología de nuevos narradores argentinos editada en Chile. Uno de sus relatos, “Tormenta”, fue elegido para participar del proyecto de audiocuentos “Cuentos a la calle”. Su relato “Los gatos” fue seleccionado para integrar la Colección Transurbana, antología de relatos sobre el conurbano. Su primera novela, Garita, fue publicada en 2023 por Editorial Orsai.

“La novela tiene una estructura sabiamente construida. El pasado regresa a medida que avanza la acción en el presente. Los personajes lidian con sus propias contradicciones y crecen con el correr de la trama. La escritura, directa y efectiva, le imprime al texto un ritmo que no decae, y ese firme pulso narrativo hace que Malentendido –que admite también una lectura sociológica o social– sea una de esas novelas que el lector quiere saber cómo terminan sin dejar de disfrutar del viaje que proponen hasta llegar al punto final”. Héctor Guyot


SOBRE EL PREMIO ESTÍMULO A LA ESCRITURA

Impulsado por la Fundación Bunge y Born, Fundación Proa y La Nación desde 2020, el Premio Estímulo a la Escritura apoya el desarrollo de autores emergentes de todo el país —en una etapa temprana de sus carreras y en una diversidad de géneros de escritura— a través de becas para la creación, incentivos a la edición y programas de tutorías especializadas.

En sus seis ediciones, por medio de convocatorias anuales, abiertas y federales, participaron más de 8000 personas, se otorgó un total de 75.000 dólares a 34 autores premiados para la creación de sus obras, y 100 autores participaron del programa de Clínicas, contribuyendo así al surgimiento de nuevas voces y narrativas en el país.

Desde su inicio, han participado del Jurado Alfredo Arias, María Sonia Cristoff, Gabriela Cabezón Cámara, Álvaro Enrigue, Mercedes Halfon, Ariana Harwicz, Pablo Gianera, Leila Guerriero, Héctor Guyot, Daniel Link, Mariano Llinás, Pola Oloixarac, Sole Otero, Alan Pauls, Paula Pérez Alonso, Romina Paula y Vivi Tellas.

Muchos de los textos borradores ya se han convertido en libros publicados por editoriales reconocidas, películas estrenadas en festivales internacionales, u obras de teatro estrenadas en salas prestigiosas del circuito teatral. Por citar algunos de los últimos casos:

Los libros: La flamenca, de Ana Montes fue finalista del Premio Hispanoamericano Las Yubartas y salió publicada en junio de este año por Seix Barral; Bestias perfectas. El caso Lucio, de Mariana Komiseroff se publicó en mayo por Emecé; Obsolescencia programada, de Manuel Cantón acaba de salir en noviembre de este año por la editorial La Pollera; Crueldad del Macá, de Martín Bericat ganó el premio Tierra Adentro Sur 2025 y salió publicado este año en Fondo de Cultura Económica; Las cándidas, de Rocío lago se publicó por Larría y Vidas en tránsito. Historia íntima del pasaporte, de Lucas Mertehikian salió por Mardulce, ambos también este año. La obra de teatro, Campera de Rocío Muños se estrenó el 7 de noviembre en Planta Inclán.

Foto: Rodrigo Néspolo / La Nación

¡Felicitaciones a todos los autores distinguidos y gracias a todos los participantes de esta edición!

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Anunciamos los finalistas 2025

Buenos Aires, miércoles 19 de noviembre de 2025

La Fundación Bunge y Born, Fundación Proa y La Nación tienen el agrado de anunciar los 17 proyectos finalistas de la sexta edición del Premio Estímulo a la Escritura Todos los tiempos el tiempo.

Tras una convocatoria con una cifra récord de 1593 participantes provenientes de las 24 jurisdicciones del país (y de argentinos en el exterior), el Jurado de Premiación —integrado por Mariana Chaud, Héctor Guyot, Lucrecia Martel y Luis Sagasti— seleccionó los proyectos más destacados en cada una de las cuatro categorías: Dramaturgia, Guion, Narrativa y Narrativa Breve.

Entre los finalistas de cada categoría, el autor del work-in-progress que resulte ganador recibirá individualmente el Premio Estímulo de 1.800.000 pesos para invertir de forma libre en el proceso de escritura de su obra.

Además, el Jurado determinará menciones especiales, que participarán, junto con los ganadores, del programa de Clínicas interdisciplinarias de escritura coordinadas por Álvaro Enrigue y Virginia Cosin, con el objetivo de seguir afinando sus propuestas.

La decisión del Jurado será anunciada el viernes 28 de noviembre en una Ceremonia en Fundación Proa.

Con ediciones que crecen año a año en cantidad de inscriptos, el Premio se instala como una de las convocatorias más atractivas para autores emergentes en Argentina, destacándose por su singular apoyo a obras aún en estado de desarrollo.

FINALISTAS DEL PREMIO ESTÍMULO A LA ESCRITURA 2025

DRAMATURGIA
Carla Giurastante (Capital Federal, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 1986), YORk
Santiago Agustín Menconi (San Fernando, Buenos Aires. 1985), El ascenso del hombre en shock
Nadia Romina Sandrone (Hernando, Córdoba. 1984), Cada casa es un mundo

GUION
Manuel Ferrari (Barcelona, España. 1991), Pampa
Santiago Aulicino (CABA. 1994), Apuntes para tres días y una noche
Ingrid Pokropek (CABA. 1994), Las ilusiones
Natalia Labaké (CABA. 1984), Marea Roja

NARRATIVA
Matías Lucadamo (San Martín, Buenos Aires. 1984), Malentendido
Lara Sade (San Carlos de Bariloche, Río Negro. 1992), Dos Estrellas
Karina Wainschenker (CABA. 1985), Lenguas rotas
Virginia Tatiana Abello (Río Cuarto, Córdoba. 1986), Todas las fuegas

NARRATIVA BREVE
Lucía Chico (Moreno, Buenos Aires. 2000), El cuidado natural
Mara Speranza (CABA. 1994), Tres horizontes
Salvador Marinaro (Salta Capital, Salta. 1988), Un animal tibio
Nicolás Schvartzman (CABA. 1990), Los Lares

Sobre el Premio Estímulo a la Escritura

Impulsado por la Fundación Bunge y Born, Fundación Proa y La Nación desde 2020, el Premio Estímulo a la Escritura apoya el desarrollo artístico de autores de todo el país —en una etapa temprana de sus carreras y en una diversidad de géneros de escritura— a través de becas para la creación, incentivos a la edición y programas de tutorías especializadas.

En sus cinco ediciones anteriores, por medio de convocatorias anuales, abiertas y federales, participaron más de 6300 personas, se otorgó un total de 70.000 dólares a 30 autores premiados para la creación de sus obras, y 90 autores con Mención participaron del programa de Clínicas, contribuyendo así al surgimiento de nuevas voces y narrativas en el territorio.

Desde su inicio, han participado del Jurado Alfredo Arias, María Sonia Cristoff, Gabriela Cabezón Cámara, Mariana Chaud, Álvaro Enrigue, Mercedes Halfon, Ariana Harwicz, Pablo Gianera, Leila Guerriero, Héctor Guyot, Daniel Link, Mariano Llinás, Lucrecia Martel, Pola Oloixarac, Sole Otero, Alan Pauls, Paula Pérez Alonso, Romina Paula, Luis Sagasti y Vivi Tellas.

CONTACTO

Por consultas de prensa, favor de contactar:

Andrés Beláustegui
Coordinación general
premioestimulo@gmail.com

Ana Clara Giannini
Prensa Fundación Proa
prensa@proa.org

Mariana Hunt
Prensa Fundación Bunge y Born
mariana@huntbenas.com.ar

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Renzo Cozza – Ganador 2024 – Guion

¿Qué significó para vos haber sido seleccionada en el Premio Estímulo a la Escritura?

Haber recibido el premio a la escritura significó en primer lugar un reconocimiento, pero también un premio al esfuerzo y la dedicación en la escritura. A veces uno pasa mucho tiempo con un guion, sale a caminar, conversa con amigos, va y viene inmerso en la rutina diaria. Luego se vuelve a sentar a escribir, solo, mientras la incertidumbre se mezcla con todo lo demás. Este premio me ayudó a confiar en esos momentos en los que al final lo único que ilumina es la pantalla de la computadora.

Además, contar con dinero también ayuda, ya que permite tomarse un tiempo para escribir sin la preocupación del trabajo urgente.

¿Qué te aportó la clínica de escritura?

Las clínicas de escritura me sirvieron, en primer lugar, para conocer a mis compañeros y a Daniel Link, y para escuchar sus miradas y observaciones, que fueron muy útiles para la reescritura constante. Esas notas aún hoy me sirven para seguir pensando.

Contanos un poco sobre tu obra.

Contanos un poco sobre tu obra. Y cómo continuó y en qué etapa se encuentra hoy el proyecto.

El profesor de música es una película sobre un hombre desarmado y atravesado por la infancia y la música. El proyecto sigue en reescritura de guion, pensando los actores y en la búsqueda de financiación, que lleva tanto tiempo y más en esta época donde el cine está siendo tan atacado. Nos gustaría hacer esta película con espíritu independiente y libertad creativa, ojalá en este contexto esto sea posible.

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Pilar Renau – Mención 2023 – Narrativa

¿Qué significó para vos haber sido seleccionada en el Premio Estímulo a la Escritura?

Fue un espaldarazo importante. Yo escribo porque quiero, porque me gusta, y aunque comparta mis textos con amigos y amigas, en talleres, y reciba comentarios, siempre me queda la duda de si lo que escribo realmente funciona, si logra decir algo, si vale la pena seguir. Que grandes lectoras y lectores a los que no conozco hayan leído mi trabajo y lo hayan respaldado significó un impulso enorme.

¿Qué te aportó la clínica de escritura?

La clínica fue una experiencia muy valiosa. Poder compartir mi proyecto con Ariana Harwicz, recibir sus sugerencias, recomendaciones y referencias fue realmente enriquecedor para este proyecto, pero también para futuros trabajos. También me gustó mucho ver el proceso de los demás compañeros: tenían proyectos increíbles y fue un placer leerlos. Lo que más destaco es que todo el proceso, tanto la mención como la clínica, me dio ganas de seguir escribiendo, que es lo más importante.

Contanos un poco sobre tu obra. ¿Cómo continuó y en qué etapa se encuentra hoy el proyecto?

Caribe es un bildungsroman que tiene de protagonista a un chico que vive en una isla y en el encuentro con un pescador misterioso empieza a hacerse preguntas sobre sí mismo. Después de la clínica seguí trabajando en el proyecto por mi cuenta y hoy lo considero terminado. Actualmente estoy en búsqueda de una editorial que lo acompañe en su camino hacia la publicación. Mientras tanto, sigo escribiendo otras historias que también espero que algún día puedan encontrar su lugar y sus lectores.

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Laura Dattoli – Mención 2024 – Narrativa gráfica

¿Qué significó para vos haber sido seleccionada en el Premio Estímulo a la Escritura?
Aparte del reconocimiento, la mención fue más que nada un incentivo para terminar de dar forma a un proyecto. 


¿Qué te aportó la clínica de escritura?
Creo que genera espacio para compartir de manera interdisciplinaria un proceso creativo, te encontrás con la mirada de alguien que no hace lo que haces vos y eso es super enriquecedor. Sobre todo, si contás con la guía de una figura tan relevante como Ariana Harwicz.

Contanos un poco sobre tu obra
Mi novela gráfica es una historia de terror. La trama gira sobre una plaga de abejas que invade la ciudad y está contada desde la perspectiva de un niño que tiene apifobia quien, de alguna manera, es invadido por el zumbido.
En algún momento algo que parece que es un problema particular de este niño se vuelve extensivo a su núcleo familiar y luego a toda la ciudad. La historia tiene como principales referencias a The Birds, de Alfred Hitchcock (1963) y El silenciero, de Antonio Di Benedetto (1964).

¿Cómo continuó y en qué etapa se encuentra hoy el proyecto?
El proyecto está casi cerrado. Terminé de plantear toda la historia y estoy dando los toques finales mientras busco una editorial que tenga interés en recibir el proyecto.

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Ana Montes – Mención 2023 – Narrativa

¿Qué significó para vos haber sido seleccionada en el Premio Estímulo a la Escritura?

Fue un reconocimiento muy lindo que le dio empuje al proyecto para volverse libro. 

¿Qué te aportó la clínica de escritura?

Tuve la clínica con Ariana Harwicz y estuvo muy buena. Sus aportes y los de mis compañeros fueron claves para cerrar el libro. La instancia de taller con otros siempre me parece muy enriquecedora. Además de la clínica formal, quedé en contacto con algunos miembros del jurado que me fueron dando sus devoluciones y opiniones también, un lujo.  

Contanos un poco sobre tu obra

La flamenca cuenta, de forma fragmentaria, la historia de una protagonista aislada en una casa en las afueras de Buenos Aires junto a un pájaro enjaulado y un óleo de la pintora Emilia Gutiérrez, apodada La Flamenca, a quien los colores le hablaban. La narradora espeja su vida en la de Emilia y se obsesiona en la búsqueda de un color rojo exacto que se convierte en el motor de la narración.

¿Cómo continuó y en qué etapa se encuentra hoy el proyecto?

Después del Premio Estímulo, La flamenca fue finalista del Premio Hispanoamericano Las Yubartas y salió publicada en junio de este año por Seix Barral. A partir de su publicación y de las lecturas siguen pasando cosas muy hermosas e inesperadas, así que, ¡muy contenta!

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Magdalena Girardi, Mención 2024 en Narrativa breve

¿Qué significó para vos haber sido seleccionada en el Premio Estímulo a la Escritura?
Armar la presentación ya había sido valioso porque me permitió atender a la unidad de los relatos que venía escribiendo. Ser seleccionada me impulsó aún más a seguir en esa vía, con la gratificación que siempre trae saber que lo que uno escribe puede resonar en otros.


¿Qué te aportó la clínica de escritura?
Me aportó una puesta a prueba del proyecto, una instancia nueva que difiere del ámbito de taller, con lecturas enriquecedoras de parte de colegas y donde el ojo se ubica a nivel de la obra en su totalidad y de sus posibles horizontes. También nuevos lazos en lo colectivo, dentro de un contexto social difícil. 

¿Contanos un poco sobre tu obra?
Se trata de una serie de relatos protagonizados por mujeres que se enfrentan a situaciones en las que algo que permanecía oculto se revela. De algún modo todos los cuentos tienen como trasfondo la idea de que nadie sabe bien quién es. También son historias sobre vínculos entre madres, hijas, oficios y objetos, relaciones que no se rompen, pero ondulan, abriendo un espacio entre sus elementos, ahí donde parecía no haberlo.

¿En qué etapa se encuentra hoy el proyecto?
El proyecto está terminado y listo para la búsqueda de editorial.