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2026 Jurado

¿Qué busca el jurado en un certamen de obras en proceso?

Desde su creación en 2020, el certamen pone el acento en los proyectos inéditos que todavía están escribiéndose, condición que exige una manera distinta de leer y evaluar una obra. Son otras las preguntas frente a un trabajo en desarrollo: ¿cuál es su potencial?, ¿qué universo propone? y ¿qué señales permiten imaginar que allí hay una historia capaz de crecer?

Desde su creación en 2020, el certamen pone el foco en los proyectos inéditos que todavía están escribiéndose, una condición que exige una manera distinta de leer y evaluar una obra. Son otras las preguntas frente a un trabajo en desarrollo: ¿cuál es su potencial?, ¿qué universo propone? y ¿qué señales permiten imaginar que allí hay una historia capaz de crecer?

A lo largo de las distintas ediciones, destacadas autoras y autores que integraron el jurado deslizaron algunas claves sobre esa experiencia de lectura. Para Paula Pérez Alonso (jurado en 2023) uno de los grandes desafíos consiste justamente en apostar por aquello que está en construcción. «Es un desafío competir con una muestra de lo que se está escribiendo, saber elegir y provocar en el jurado el interés por ese devenir, apostar a esa posibilidad», señalaba entonces durante la entrega de premios. Para la autora de No sé si casarme o comprarme un perro (1995/2016), esa condición se vuelve especialmente valiosa y hace que una obra merezca una atención adicional. En la misma línea, el escritor y crítico Daniel Link -jurado en 2022 y a cargo de las clínicas de escritura en varias ediciones del certamen- sostenía que evaluar proyectos obliga a salir de la lógica habitual de los concursos literarios. «Nos saca de la lógica del ‘me gusta-no me gusta’ de un libro terminado y nos obliga a pensar qué proyecto tiene mejores posibilidades de desarrollo», explicó.

A la escritora María Sonia Cristoff le llamó la atención un aspecto que muchas veces pasa inadvertido para quienes se presentan. Además del fragmento de la obra, el jurado también lee con atención los materiales que acompañan la inscripción: la presentación del proyecto, la sinopsis y los textos que contextualizan la propuesta. Esas piezas, afirmaba en 2022, revelan cómo el autor piensa su propia obra, además de que permiten reconocer la construcción de una poética personal. Mercedes Halfon -jurado en 2022- también subrayó el valor de un premio que acompaña la escritura antes de que la obra exista por completo. En un momento en el que se hace difícil sostener el tiempo necesario para escribir, la autora destacó el hecho de que apoyar el trabajo en marcha es también una forma de reconocer todo lo que ocurre antes de la publicación. 

“Lo que me interesa de un proyecto en curso es el grado de contemporaneidad, si es que cabe hablar así. Quiero decir que, ya sea el tema o el tratamiento (las formas de narrarlo), resuenen con nuestro presente. Por supuesto que la dimensión poética de los acontecimientos, como el tratamiento del lenguaje como materia, constituyen para mí un elemento de atención muy importante” afirma el escritor Luis Sagasti, jurado de la edición 2025 y próximo tutor, en coincidencia con Héctor Guyot, que subraya la relevancia de la voz propia en los textos. “Como jurado busco una sensibilidad o una mirada genuina y original, capaz de conmoverme, y al mismo tiempo, las señales de un oficio que denote perseverancia en la escritura y un manejo de los aspectos, digamos, más formales, que como sabemos son al mismo tiempo parte del fondo. Todo lo que pueda ser indicio, en suma, de una voz propia en ciernes o ya definida. Trato de leer los trabajos en función de su propia lógica, y en la medida de lo posible dispuesto a abrirme a estéticas que acaso no sean las más próximas a mi propia sensibilidad, pero que valoro cuando las sostiene una cierta coherencia interna o una fuerza expresiva particular” agrega el jurado de esta edición 2026.

Albertina Carri, Federico Falco, Héctor Guyot, Katya Adaui

En definitiva, no se trata sólo de páginas bien escritas sino de una voz original, una mirada que despierte curiosidad, una historia que plantee nuevas preguntas y un recorrido que invite a imaginar hasta dónde puede llegar la obra. Esa apuesta por el potencial es, precisamente, la esencia del Premio Estímulo a la Escritura Todos los tiempos el tiempo.