La etapa de preselección de la séptima edición del Premio Estímulo a la Escritura Todos los tiempos el tiempo llega a su fin el próximo lunes 5 de octubre, cuando concluya la tarea del Comité de Preselección.
Desde el cierre de la convocatoria, el 31 de agosto último, este equipo integrado por editores, críticos, lectores, escritores, directores de cine y dramaturgos tuvo a cargo la tarea de leer un total de 1418 proyectos recibidos. A lo largo de septiembre, cada integrante leyó alrededor de cien obras y, según la cantidad de proyectos asignados, seleccionó entre dos y cuatro. De este primer recorte surgirán diez proyectos por categoría (Narrativa, Narrativa Breve, Guion y Dramaturgia): en total, unas cuarenta obras en proceso que pasarán a manos del jurado, cuya labor será definir los ganadores y las menciones.
La tarea parece sencilla cuando se la describe en números, pero leer cien proyectos en un mes y decidir cuál merece seguir adelante implica una gran responsabilidad, casi siempre invisible (e inmensurable) a los ojos de los participantes. Se trata de textos en proceso, sin forma definitiva, y justamente ahí reside el desafío de la lectura: ¿Qué detiene al lector en un texto? ¿Dónde aparece una escritura propia? ¿Qué resuena después de cerrar una página y qué hace que uno quiera seguir leyendo?
No hay respuestas únicas, y probablemente esa sea una de las dificultades de la preselección. La calidad de la escritura, el ritmo, la construcción de personajes, la estructura o la originalidad de una mirada pueden manifestarse de maneras muy diferentes, y no siempre aparecen juntas.
En una serie de videos publicados en la cuenta de Instagram del Premio, algunos de los integrantes del Comité comparten sus impresiones acerca de esta primera etapa que llega a su fin, cuentan qué encuentran en las obras, en qué momentos leen y de qué manera, y qué los lleva a elegir unas y no otras. Sus testimonios permiten descubrir el detrás de escena de una tarea que rara vez se ve y que conlleva muchas horas de dedicación.
Pasada esta segunda etapa quedan las obras que generaron mayor impacto e interés en los lectores del Comité. Ahora, el jurado tendrá que poner a prueba esas apreciaciones y profundizar la lectura para encontrar los proyectos más originales, sólidos y atractivos.
